SAN CRISTÓBAL.- El fútbol femenino en Venezuela sigue en la órbita de la polémica. Los resultados en lo deportivo en los últimos años no han sido los mejores a nivel de selecciones. La salida de la entrenadora Pamela Conti luego de casi un lustro al frente de la absoluta dejó más decepciones que alegrías.
A esto se la han sumado eventos extra deportivos que minan la confianza en un grupo que tiene compromisos en el futuro, con la urgente necesidad de despejar las dudas sobre el verdadero potencial y nivel de las féminas, atendiendo además otras situaciones que suceden en los camerinos.
Las declaraciones emitidas recién por la atacante Deyna Castellanos obligan a los federativos a poner el ojo en el aspecto disciplinario y corresponde la tarea al nuevo grupo de trabajo que debe asumir las riendas luego de la despedida del cargo de la entrenadora italiana.
«La Vinotinto es un tema muy fuerte para mí. He tenido que vivir muchas cosas complicadas con la selección desde que tengo 12 años. Habían peleas, maltratos con compañeras y cuerpo técnico. Lo que la selección nacional vende por fuera, no es igual de bonito desde adentro», había dicho a un medio la estelar jugadora Castellanos.
De Zseremeta a Conti
A Kennet Zseremeta se le atribuye el éxito del fútbol femenino venezolano. El panameño estuvo largo tiempo al frente de las selecciones y parecía tener la varita mágica, descubriendo talentos y brindando resultados que hicieron voltear la mirada hacia este sector, hasta que cayó en desgracia por denuncias de supuesto abuso sexual por parte de varias jugadoras.
Luego llegó la italiana Conti, una ex jugadora que sumó a algunos familiares a su grupo de trabajo. Todo parecía marchar viento en popa, y la armonía volvía al grupo, pero los resultados nunca llegaron como ocurrió en la era Zseremeta. Tropiezos y más tropiezos en torneos suramericanos, y a eso se sumó la rebeldía de un grupo encabezado por Sonia O´Neil, denunciando «preferencias» de la seleccionadora por ciertas jugadoras a la hora de las convocatorias.
Deyna Castellanos ha terminado por destapar el frasco que destila muchas situaciones que se viven a lo interno de la selección. La máxima referente del fútbol femenino a nivel internacional ha dejado claro su disgusto y ocurre cuando se debe trabajar para afrontar los torneos a nivel de Conmebol.
Sin duda, que en los últimos 20 años las damas futbolistas han dado buenas noticias al país, incluso con la exportación de futbolistas que destacan tanto en Europa como en América, pero urge que la FVF haga un trabajo que no solo plasme resultados en la cancha, sino que llegue hasta los camerinos para corregir a tiempo lo que Castellanos ha denunciado como rencillas y celos profesionales entre las mismas jugadoras.