(Gonzalo Rey Muñoz/ El Escalador). El Escalador presenta un primer bosquejo del recorrido de la edición 61 de la Vuelta al Táchira. La prueba se inicia el próximo viernes 9 de enero con una extenuante jornada, superior a los 200 kilometros, que subirá el telón y que por espacio de diez días centrará el duelo entre las figuras venezolanas y colombianas.

Este año la carrera que está en el corazón de la afición como la Gigante de América, presenta un equilibrio con una altimetría variada y decisiva (montaña, descenso y trayectos planos), a excepción que no incluyó una contra reloj individual, la etiqueta infaltable en las grandes competiciones mundiales pero que la ceguera dirigencial no les permitió vislumbrar esa variable a la hora de oficializar las diez etapas.

Desde el día inicial habrá corredores castigados por los movimientos estratégicos que ya han diseñado los directores deportivos de las principales escuadras con figuras a protagonizar el sustituto de Eduin Becerra en la Galería de Campeones. Becerra es uno de los principales opcionados al título, sin embargo, las casas de apuestas centran el interés máximo en el también venezolano Yonathan Eugenio y en una tercera opción figura Luis Mora.

Eugenio, el último campeón de la Vuelta a Trujillo; Mora el monarca de la Vuelta a Venezuela y Becerra de la ronda andina, tripleta que cerró el 2025 con esas brillantes victorias le dan un plus sensacional a la prueba Clase 2.2 del Circuito Continental América Tour de la Unión Ciclista Internacional (UCI).

A continuación nos vamos en el recorrido de las diez jornadas donde también están llamados a ser protagonistas de primer nivel el tricampeón Roniel Campos, Anderson Timoteo Paredes, Juan José Ruiz, Jorge Abreu, Angel Rivas, José Castillo, Emmanuel Viloria, Pedro Sequera, Luis Pinto y Carlos Torres.

Al grupo anterior se agrega Gusneiver Gil, que sin ser un escalador nato se defiende en la montaña, y entre la nueva escuela surge un ciclista que de seguir el consejo de sus directores deportivos puede llegar a ser una figura de exportación a un buen club europeo. Se trata del combativo Diego Méndez, quien tiene una incalculable fortaleza a la hora de definir puestos de vanguardia frente a los más consagrados en su segunda presentación en la ronda andina, prueba que debutó con 18 años en el 2025, finalizando en la casilla 44 a una hora del campeón Becerra y de gran protagonismo en Trujillo donde fue quinto en la general individual y se alzó con el título de campeón Sub 23.

ETAPA 1. 

La primera etapa, inédita en aperturas de la historia de la prueba, es una jornada extensa, de 214 kilometros. Tiene un premio de montaña, C, y cuatro sprints. Es una fracción propicia para largas fugas.

ETAPA 2.

A la inversa será la segunda jornada, que regresa a San Cristóbal desde Socopó, para finalizar en la avenida Rotaria. Tendrá cuatro sprints y dos premios de montaña, ambos C. Esta etapa marcará la primera selección del pelotón y puede dejar eliminado a uno o más de los favoritos.

ETAPA 3.

El tradicional circuito de San Cristóbal será en la tercera jornada. Tendrá salida en la avenida Ferrero Tamayo y finalizará frente a los Pabellones Venezuela y Colombia, tras recorrer 115,2 kilómetros. Es una etapa con un rico historial y que al calor de miles y miles de aficionados marcará las pulsaciones porque todos quieren ganar esta fracción de fama internacional. El circuito también resta nombres en esa lista de candidatos al trono. Tendrá embalajes en cuatro sprints y ausencia de puertos de montaña.

ETAPA 4.

Es la etapa «reina». Va a seleccionar la general y solo quedarán con buen oxígeno los auténticos escaladores que estén en óptimo nivel. La Fría a Mérida, larga jornada de casi 163 kilometros, puede marcar el destino del campeón 2026. Además de los cuatro sprints se tendrá tres puertos de montaña, dos B y uno A, este en la llegada, frente a la Plaza Bolívar de Mérida, a 1611 metros sobre el nivel del mar.

 

ETAPA 5.

La capital del estado Mérida será escenario del segundo circuito en la edición 2026. También con alternativas de llegada masiva y cuatro premios intermedios: Spints; no tendrá puertos de montaña en los casi 121 kilometros.

ETAPA 6.

De El Vigía a La Grita será el espectáculo de la sexta jornada, y segunda de alta montaña, con 166, 3 kilómetros. Es la 61 vez que la carrera llegará a la Ciudad Atenas del Táchira, frente al Liceo Militar Jáuregui, ubicada a 1460 msnm. Tendrá cuatro sprints y cuatro premios de montaña, uno A en la llegada, dos B y uno C, este en el retorno de San Félix. Será otro golpe fulminante de los combativos escaladores y caerán otros ciclistas favoritos que deberán trabajar en los últimos cuatro días para sus compañeros mejor ubicados en la general individual.

ETAPA 7.

La Vuelta al Táchira no incluyó una etapa de contra reloj individual, pero si un tercer circuito, el soso San Cristóbal _ Tariba _ San Cristóbal, cuando en ese escenario podría ser digno para una CRI. El circuito, que antes llamaron Metropolitano y que ahora no tiene esa denominación va en distancia de 151 kilometros. Es fijo para una llegada masiva, salvo una sorpresa que permita una fuga y el pelotón dé libertades al no tener en punta a uno de los jefes de filas deseoso de trabajar a fondo para cambiar la general individual. Culminará frente a la Plaza Bolívar de la capital tachirense.

ETAPA 8.

Desde la Alcaldía de Abejales partirá la octava jornada, y tercera de alta montaña, hasta el mítico Cerro Cristo Rey, lugar de llegada desde 1993 cuando triunfó el ucraniano Kirill Beljaev. Lo de Kirill Beljaev en 1993 lo incluimos para despejar el error que presentó la Revista Rutas 2025 que indicó que la etapa se hizo por primera vez en 1998 y la ganó el colombiano Hernán Darío Muñoz (?).

En este 2026 la octava jornada tendrá 154,5 kilometros, cuatro sprints y cuatro premios de montaña, dos B y dos C. Es otra jornada de selección y de grandes damnificados. La alta montaña castiga incluso a los auténticos trepadores cuando la preparación no se hizo acorde a los buenos manuales técnicos. En Cerro El Cristo tenemos los tachirenses una etapa espectacular, digna de mostrar al mundo nuestras estampas de tierra hecha con la máxima creatividad de Dios.

ETAPA 9.

Rubio, la ciudad estudiantil tendrá la penúltima jornada con salida desde la avenida J10. Será un circuito en distancia de 134,4 kilometros. Subirá por San Diego y ahí se disputarán los cuatro sprints. Inexplicablemente no se observan premios de montaña a pesar de cierta dureza del trayecto en la parte alta de la Ciudad Pontálida, que tras varios años marginada de los recorridos regresa con su traje de gala por la forma eufórica con que los rubienses disfrutan las fiestas de los pedales.

ETAPA 10.

La última etapa, que saldrá de Ureña y culminará en el mundialista velódromo J. J. Mora de San Cristóbal, tendrá la medición final de los escaladores involucrados en la lucha por el título de la general individual, los puertos montañosos y los sprints. Es la etapa más corta, por debajo de los cien kilómetros, pero de una dureza rumbo a Los Cacaos y el descenso a Capacho y San Cristóbal, que incluso puede repetir historias donde todo cambie en ese último día.

Eso puede pasar si el portador de la blusa amarilla no tiene un buen colchón de segundos a su favor y aparece un ambicioso portento que ponga su firma con la autoridad de los escaladores en el accionar de sus constantes ataques que le permita el paseo en hombros en el óvalo capitalino y sea el acompañante de Eduin Becerra en la lista de campeones, si es que el merideño que corre por Trujillo vuelve a dar otro recital para asegurar su segunda corona consecutiva.

Esa hazaña en este siglo 21 la refrendaron Noel Vásquez, José Rujano y Roniel Campos, que luego certificó el único tricampeonato consecutivo de la historia en los tiempos pandémicos del COVID 19, y quien saldrá con la mentalidad de edificar una gran obra, igualando a José Rujano, el único tetracampeón.