Armand “Mondo” Duplantis no teme a las alturas y como tal, ha iniciado su participación en el Mundial de atletismo de Japón, ubicando la vara en 6,15 metros, cuando sus rivales coquetean con un 5,90. El lunes, en la definición del salto de pértiga o salto con garrocha, el sueco volvió a estirar su ventaja hasta el 6,30 para ubicarse en la orbita extraterrestre y adjudicarse su tercera medalla de oro consecutiva.
Duplantis no es de aquí, han deslizado algunos medios europeos, para evitar los análisis sofisticados. Pero es que, si lo comparamos con los registros alcanzados en la competencia nipona, debemos adherirnos a los comentarios de los que sugieren que el sueco viene de otra dimensión.
Su velocidad le permite además tener una técnica propia y poder doblar garrochas más duras que los demás, algo que le lleva todavía más arriba.
Fue en la noche en la que se llevó su tercer oro mundial seguido y donde volvió a demostrar que únicamente compite contra sí mismo, como atestigua que lleva invicto desde julio de 2023, encadenando 36 competencias ganadas.
Con la garrocha en la mano, ‘Mondo’ es el atleta más rápido del mundo, como admiten sus competidores. “Llega muy rápido. Nosotros corremos rápido, pero él nos aplasta en eso. Le ves pasar y piensas que haría los 100 metros en 10 segundos 30 (…) Todos jugamos con nuestras armas y la suya es la velocidad”, contaba el lunes el francés Ethan Cormont, undécimo de la final del Mundial.
“Está claro que el que corre más rápido es el que crea más energía (para el impulso) y el que normalmente va a saltar más alto”, admitía Duplantis antes de Tokyo 2025.
Pero no solo es una sensación, hay datos concretos que atestiguan su talento como velocista: el año pasado participó en unos 100 metros no oficiales contra el plusmarquista mundial de 400 metros vallas Karsten Warholm. Teóricamente el vallista noruego tenía las cartas en su mano para ganar, más acostumbrado a las carreras y las salidas desde los starting-blocks, pero Duplantis fue el vencedor del duelo con 10 segundos y 37 centésimas. Su velocidad le permite además tener una técnica propia y poder doblar garrochas más duras que los demás, algo que le lleva todavía más arriba.
Duplantis tiene a los 25 años muchos más saltos en su historial personal que los demás. Nacido en una familia de atletas, con un padre garrochista, creció en Luisiana con una garrocha en la mano y una colchoneta para practicar en su jardín.