» Si quieres resultados inmediatos el ejercicio no es para ti»

Realizar ejercicio de forma regular, adaptado a las capacidades de cada persona reduce el riesgo de múltiples enfermedades y mejora la calidad de vida. El problema es si has dedicado tu vida a mejorar tu estatus económico y llegas a los 50 sin haber alzado una pala o subido una escalera, entonces, te cruzas con alguien que te dice que estás obeso y te invita a unirte al grupo que está trotando en el parque. Primer error. Me uno al trote, van despacio, puedo aguantar. “Más vale tarde que nunca”,,

Empezar a moverse en esta etapa de la vida requiere de ciertos cuidados, especialmente en quienes no practicaban actividad física previamente o en personas con sobrepeso u obesidad. Se ha comprobado que comenzar a hacer ejercicio con rutinas demasiado exigentes puede provocar lesiones importantes, tanto musculares como óseas. Este riesgo es aún mayor al pasar de los 50, ya que la pérdida de masa muscular y ósea se acentúa debido al envejecimiento natural.

Las diferentes asociaciones médicas coinciden en recomendar la practica de actividad física, incluso si usted no ha sido un agente activo. Lo que no está recomendado es querer hacerlo todo en un solo día. “Debo ir acondicionando mi cuerpo para trotar al ritmo de quienes tienen meses haciéndolo”.

Someterse a una evaluación médica exhaustiva antes de iniciar un programa de ejercicios después de los 50 años, sería lo ideal, pero como sabemos que en estas latitudes eso es poco probable, preferimos recomendar los procesos graduales como la puesta a tono de los sistemas muscular y cardio respiratorio, lo cual nos permitirá fortalecer nuestra capacidad de resistencia.

Caminar, estirar los segmentos corporales gradualmente irá fortaleciendo el sistema muscular mientras, a la par, aumenta la capacidad pulmonar. Una respiración eficiente permite que los músculos reciban el oxigeno necesario para producir energía durante el ejercicio lo que mejora el rendimiento y reduce el tiempo de aparición de la fatiga.

Saber esperar cuando algo se desea mucho es la clave para conseguir el éxito. En el caso de un programa de ejercicios, debemos tener paciencia, sobre todo en lo que respecta a perder peso, modelar la figura, tonificar los músculos o cualquier otro objetivo que tenga que ver con nuestra salud, máxime si iniciamos un programa de ejercicios después de los 50 años.