San Cristóbal (Gonzalo Rey Muñoz/ El Escalador). El británico Simon Yates sacó todo el coraje de los grandes campeones y en un día de gloria descolgó a los dos principales favoritos en la última jornada de alta montaña alpina, adjudicándose la camiseta color obispo y este domingo será el gran capitán al mando de la «lujosa embarcación del Visma» en su paseo de campeón a puerto seguro en Roma de la edición 108 del Giro de Italia.
Simon Philip Yates, nacido en Bury el 7 de agosto de 1992, explosionó la ronda italiana con un demoledor ataque donde el mexicano Isaac Del Toro y el ecuatoriano Richard Carapaz se limitaron a mirarse entre ellos mientras el británico rápidamente restó 45 segundos y tras recibir el valioso apoyo de su compañero Wount Van Aert aumentó las diferencias que al final lo tienen a un día de conseguir su triunfo profesional de mayor connotación.
Tras perder el Giro de Italia en el año 2018, Yates fue un valiente guerrero que de la amargura pasó a la gloria tras dar un nocaut a Isaac Del Toro, quien bien temprano comenzó a sufrir y no colaboró con Richard Carapaz en el momento que el ecuatoriano solicitó su participación para neutralizar la fuga del británico.
El batallón del UAE Emirates, el mejor equipo profesional del ciclismo mundial, perdió la carrera en la jornada decisiva y en la que sus corredores no rendían con piernas adormecidas, mientras Simón Yates adelante daba un recital de auténtico escalador. Era indetenible, con más fortaleza en cada Pedalazo a medida que los espectadores lo animaban a ser dueño de la montaña.
La jornada la ganó en solitario el australiano Christopher Harper, del modesto Jayco, con tiempo de cinco horas, 27 minutos y 29 segundos. Luego llegó a 1′.44″ el italiano Alessandro Verne, del Ákea; Simon Yates (Visma) finalizó tercero a 1′.57″ y adicionó en las bonificación final cuatro segundos más.
Atrás otro era el ambiente. Caras tristes. Un Del Toro que se quedaba sin el pastel y listo para la parrilla, mientras el ecuatoriano no tenía Cara de Paz, pues un verdugo como Simón Yates los torturó sin misericordia, con lo cual la pólvora para la celebración de una posible victoria mexicana o ecuatoriana se quedó fría, en espera de nuevas oportunidades porque el tiempo devuelve la alegría como hoy lo hizo con la tropa del Visma y en especial con Simon Yates que lo perdió todo en el 2018 y encontró en este 2025 su mina de oro en Sestriére.
Para los triunfadores y los perdedores hoy el ciclismo escribió una hermosa lección que nadie olvidará. El exlíder Issac Del Toro se alegró con superar en el remate en meta a Carapaz. Esa fue su gesta en Sestriére. El mexicano registró la novena casilla con retraso de siete minutos y diez segundos. El ecuatoriano pasó decimotercero a 7′.14″.
El nuevo líder y campeón de la carrera Simon Yates acumuló tiempo general de 79 horas, 18 minutos y 42 segundos. Isaac Del Toro quedó a 3′.56″ y Richard Carapaz perdió su casilla y ahora es tercero a 4′.43″. El canadiense Derek Gee conservó su cuarta plaza a 6′.23″ y el italiano Damiano Caruso es quinto a 7′.32″.
El italiano Giulio Pellizzari ganó una casilla y es sexto a 9′.28″, mientras el colombiano Egan Bernal pasó a la séptima casilla a 12′.42″. Octavo está su compatriota Einer Rubio a 13′.05″.
Por su parte el venezolano Orluis Aular, del Movistar, arribó de 104 en la etapa a 38′.41″ y pasó a la casilla 102 en la clasificación general individual a cuatro horas, 22 minutos y 20 segundos. Aular marcha décimo en la clasificación por puntos con 68 y su escuadra pasó al sexto lugar por equipos.
Este domingo se baja el telón de la prueba con la maravillosa fiesta que en medio de coliseos preparó Roma para el paseo y la coronación del británico Simon Yates como nuevo rey de la ronda itálica y en la espectativa de conocer al ganador de la última fracción que está reservada exclusivamente para los velocistas y entre ellos el venezolano Orluis Aular también sueña con tener su día de gloria.