SAN CRISTÓBAL. – Los muchachos de la Academia Campeones Mundiales del 97 saben que están contra la pared en la semifinal. El resultado abverso (2-5) de la semana pasada en Colón los puede apartar del objetivo de llegar a la gran final del torneo Apertura 2025 de la Liga Futve Futsal 1. Pero los aurinegros no han tirado la toalla y esperan echar el resto para nivelar la serie y forzar el extra contra el Monagas FS que jugará de local el sábado 19 de julio.
Ya el hecho de haber llegado a estas instancias es un gran logro para el equipo que dirige el mundialista Joseín «papi» Rodríguez. No ha sido fácil para este conjunto su transito en el torneo porque además de jugar casi en la soledad absoluta sus partidos de local, también ha recibido zancadillas de quienes deberían velar y apoyar el desarrollo deportivo en la entidad.
El equipo Academia Campeones Mundiales del 97-Atlético San Cristóbal, como es su nombre oficial, inició su andar en este torneo disputando sus encuentros en el gimnasio de Paramillo – instalación construida e inaugurada en el 2005 para el balonmano – y todo marchaba bien por la comodidad para jugadores y técnicos, haciendo de este escenario un lugar inexpugnable.
Así el equipo fue superando a los rivales visitantes, haciéndose fuerte en su casa, logrando asegurarse un cupo en la fase de semifinales. Con mucho entusiasmo el equipo tomó las previsiones del caso y trabajó a profundidad en la cancha de Paramillo para esperar al rival en el primer duelo de la serie semifinal. Se hizo una gran promoción y la gente se había animado para respaldar a los locales.
Los muchachos querían sentir el apoyo de los aficionados, el respaldo de todos en su meta de sacar adelante ese cotejo, pero cuando más lo necesitaban recibieron un golpe bajo que perjudicó su accionar deportivo. No podían jugar en el gimnasio de Balonmano, porque el mismo seria utilizado para el desarrollo del torneo de futbol sala de los Juegos Estudiantiles.
Los organizadores de esas competencias notificaron que no podían usar el gimnasio durante la fecha del 12 de julio, en el choque de semifinal. Una decisión tomada por un grupúsculo apoltronado en una oficina, sin consultar ni revisar los pro y contra, sin medir las consecuencias.

Fue un «mazazo» fuerte para todo el grupo. Los técnicos quedaron atónitos, los jugadores estupefactos, no podían creer en ese traspie; y entonces les tocó empezar a pegar carreras y con la urgencia del caso, correr con todos los «aperos» hacia Colón.
Hasta el equipo visitante se veía perjudicado porque ya ellos con antelación habían preparado su logística. en cuanto al hospedaje y alimentacón en San Cristóbal. Su plan cambió porque debían viajar una hora más. El partido quedó en riesgo porque los orientales se negaban a cambiar la fecha y sede.
Toda esa situación produjo la alteraciones de los planes del equipo académico y sus directivos tuvieron que mudar el juego al gimnasio Gabaldon Pulido de Colón con todos los contratiempos que eso acarrea, incluso corriendo con los gastos adicionales del equipo oriental.
Al final, con escasa promoción para la afición de Ayacucho, sin los parciales que aspiraban ver el juego en San Cristóbal, sin respaldo de medios, y sin ese «plus» que brinda la localía de conocer una cancha a plenitud, el cuadro Campeones del 97 se vió perjudicado en lo deportivo, no pudo superar ese golpe psicológico y se perdió el primer cotejo ante el Monagas FS.
La serie semifinal se encuentra a favor de Centauros de Caracas que ganó a Guerreros de Trujillo (2-3), mientras Monagas FS sacó ventaja 2-5 ante ACM97-ASC. Este sábado 19 de julio se jugarán los duelos de vuelta y se conocerán los clasificados a la gran final del Apertura 2025.