SAN CRISTÓBAL.- Un planteamiento táctico correcto, con líneas bien juntas, marcación a presión en el mediosector, seguridad en el arco, una zona defensiva cubriendo espacios y sin permitir movilidad a los atacantes rivales estaban dando réditos a un Deportivo Táchira ordenado que enfrentaba a dos rivales a la vez, los 3600 msnm de La Paz y al «tigre» boliviano, pero todo fue echado por la borda por sendas «pifias». Las torpezas «infantiles» de Deivi Alfonzo y Luis Zuñiga terminaron por sentenciar la derrota 2-1 en el primer lance de Fase 1 de Copa Libertadores de América.

A esos yerros que fueron cambiados por tiros penaltis se suman las fallas en puntería del mismo Alfonso y Peñaranda, jugadores con recorrido y que tuvieron en sus pies la gran ocasión de poner arriba al aurinegro, pero desperdiciaron las oportunidades de marcar goles por malas decisiones en la ejecución. Lo del jugador Peñaranda es grave, porque venía de errar dos tiros penaltis en el torneo local ante Anzoátegui y vuelve a pifiar en un momento crucial del juego que pudo cambiar la historia del partido.

Pese a todo eso, hay que destacar el buen funcionamiento colectivo, especialmente en defensa, destacando el trabajo de las bandas con Provenzano y Lusnig haciendo un trabajo correcto, capitaneados por el experimentado Camacho y un agigantado Juan David Sánchez. Táchira mostró cosas interesantes, con un mediocampo que apretó, marcó, desesperando al contrario, en un trabajo de hormiga de Calzadilla, Pérez Siri, Lozano, Villapando y Alfonzo. Nota alta volvió a sacar el arquero Jesús Camargo, atentó en los remates, con buena visión de juego, ordenando a sus compañeros en el fondo y seguro en las salidas. En los disparos de penalti dio su máximo esfuerzo, incluso parando un tiro que luego se repitió.

Luego del error de Alfonzo para el 1-0, apareció Calzadilla logrando igualar la pizarra 1-1 con una rápida aparición en el área en el cobro de tiro de esquina y el elenco tachirense se animaba, pero otra vez apareció el infortunio y el yerro del recién ingresado Zuñiga generó el segundo gol. El arbitraje brasileño hizo lo correcto y en la revisión del VAR no hubo dudas en las decisiones tomadas, tanto en la anulación de un gol del local y en las setencias de los penaltis.

Lo único reprochable fue la tardía entrada al juego de «Cariaco» González. Estaba en el banco a disposición del técnico y de forma inexplicable apenas le dieron un par de minutos, cuando el juego pedía a gritos la salida de Alfonzo y Peñaranda, agotados. Tendrá sus razones el estratega Recoba pero el juego estaba para que el oriental apareciera en cancha mas temprano, porque es mucho más Cariaco que los antes mencionados y lo mostró ante Anzoátegui.

Con el marcador en contra 2-1, al Deportivo Táchira le toca emplearse a fondo en el partido de vuelta en el Polideportivo Pueblo Nuevo – martes 10 Febrero a las 8.30 pm –  donde espera llegar con todo el plantel disponible, recuperando al defensor argentino Fratta y al volante ofensivo Sosa  para dar la vuelta al score ante un The Strongest que parece a la medida y no tendrá a su favor la altura. Los bolivianos mostraron ser un equipo liviano, vulnerable y que da ventajas, flaquezas de las que seguro tomaron nota los integrantes del cuerpo técnico tachirense.

FICHA TÉCNICA:

 Club The Strongest (2): Rodrigo Banegas, José Moya, Martín Chiatti, Kevin Romay (Carlos Roca, 46’), Carlos Ventura (Jovani Welch, 90+2’), Raúl Castro (Fabricio Quaglio, 90+2’), Carmelo Algarañaz (Víctor Ábrego, 69’), Adrián Estacio, Jonathan Bustos (Kevin Salvatierra, 69’), Widen Saucedo, Jaime Arrascaita. DT: Eduardo Villegas.

Deportivo Táchira F.C. (1): Jesús Camargo, Franco Provenzano, Pablo Camacho, Juan David Sánchez, Lautaro Lusnig, Carlos Calzadilla (Luis González, 89’), Agustín Pérez, Gustavo Lozano (Oscar Hernández, 64’), Delvin Alfonzo (Luis Zúñiga, 64’), Jairo Villalpando (Alexander Rondón Oliveros, 83’), Adalberto Peñaranda (José Balza, 83’). DT: Álvaro Recoba.

Goles: Jaime Arrascaita (p), 56’, Víctor Ábrego (p), 82’, (STR); Carlos Calzadilla, 63’, (TAC).