La cuatro veces campeona del mundo en salto triple, Yulimar Rojas no pudo validar su quinta diadema tras registrar un 14,76 metro, 22 centímetros menos que la cubana Leyanis Pérez quien obtuvo la medalla de oro con un registro de 14,96 metros.
La venezolana que acusó su alejamiento de las pistas durante 24 meses después de su lesión en el tendón de Aquiles manifestó experimentar sentimientos encontrados. “Fue una bendición para mi volver a las pistas después de 2 años tan difíciles”. “Estoy muy orgullosa por ello, he vuelto al podio, pero quería más”, dijo la máxima figura atlética venezolana en la zona mixta del estadio olímpico de Tokio, poco antes de la ceremonia de premiación donde subiría a recibir la medalla de bronce.
«En el fondo siento que podría haberlo hecho mucho mejor pero esto es deporte. Estoy orgullosa de mí misma. Tuve dos años muy duros, pero así es la vida de un atleta. Hay que superar los momentos difíciles y demostrar que se puede volver. Eso es lo que hice y significa mucho para mí«, concluyó.