LA VUELTA CHUCUTA. Lo ocurrido en la etapa 3 de la Vuelta de la Juventud 2025, más allá de pasar a convertirse en un hecho anécdotico, debe llamar a la reflexión a aquellas personas que están en la organización de este y otros eventos. La verdad, una pena que estás cosas ocurran en una carrera de tanta historia. Que ha pasado en muchas carreras el recortar una etapa por equis circunstancias, sí ha pasado en reiteradas ocasiones. Pero recortar una etapa en casi 60 kilómetros minutos despues de que se diera la largada porque la ruta trazada para disputar el circuito de ocho circunvalaciones estaba en condiciones deplorables y que nadie se dio cuenta de ese detalles antes de la bajada de la banderola a cuadros es una «mancha» , algo que resulta inaudito. Bien, por la decisión del Comisario Zabala de detener la carrera cuando llegó el llamado de atención de los ciclistas de no seguir rodando por una ruta con tantos baches y huecos, porque antes que todo está por delante la integridad física de los deportistas, y en esto no hay discusión. Hace 10 años atras ocurrió algo similar en Vuelta al Táchira y ni siquiera se llegó a dar la largada de la etapa 1 en un circuito en San Fernando de Apure. Ese «recorte» en el giro juvenil sin duda que le quitó el brillo a una etapa que copaba la atención por el ascenso hasta el Santuario del Santo Cristo y donde cualquier cosa podía suceder, aunque al final no sucedió nada porque no se corrieron ni 70 kilómetros lo que en cierto modo permitió al líder y su equipo pasar una jornada mas tranquilos; los técnicos tenían una planificación y ese «recorte» echó por tierra las estrategias que se trazan con anticipación; todo se alteró con una situación impensada. El foco de esta situación se debe poner en que todo esto se pudo haber evitado, si los encargados del giro juvenil hubiesen supervisado el trayecto de esta y las demás etapas. ¿De quién se confiaron? vaya usted a saber, pero aquí el dedo apunta directo a los que tienen responsabilidad organizativa, y en esto entran Gabino Paz como presidente de la Fundación Vuelta de la Juventud, el sr. José Gregorio Freites, del comité organizador y hasta el representante de la FVC, quienes deben velar por todos los aspectos de la carrera y eso incluye el estado de la vialidad, la ruta por donde va a transitar la caravana de ciclistas y el resto de acompañantes. Y aquí también, entra el mismo representante del gobierno municipal (alcalde) a quien imaginó lo contactaron con suficiente tiempo para que le diera apoyo a la carrera que con suficiente tiempo se había previsto para estas fechas, luego de una primera suspensión. Es culpable de esta pifia porque tiene conocimiento directo del mal estado de las calles del municipio que gobierna y por no abvertir del mismo, para que al menos los que gobiernan a la entidad se condolieran y mandaran aunque sea una carretilla con asfalto caliente para tapar los huecos, pero perdió esa oportunidad y también perdió la platica porque así como ha ocurrido en la Vuelta al Táchira desde hace muchos años, cuando los alcaldes deben «bajarse de la mula» para tener una llegada de etapa, si esa misma vara la aplicaron en este giro, entonces que pena con el mandatario municipal, porque «esa platica se perdió»; los ciclistas con justa razon no quisieron correr por unas vías intransitables para no arriesgar su humanidad ni tampoco sus «máquinas» que son en muchos casos de su propiedad. Triste por los aficionados de Coloncito que deseaban apoyar a su ídolo Eduar Ayala, pero se quedaron «frios»esperando el paso de la caravana. La tercera etapa lejos de ser una etapa clave, pasó a ser la etapa de la verguenza, aunque algunos vociferaban que fue «una etapa espectacular, boníta, buena, y otros epítetos, solo por congraciarse. PUROS CRIOLLOS. Otro punto, es que luego de anunciar con»bombos y platillos» la presencia de equipos colombianos, la carrera juvenil partió solo con corredores nacionales. Creo que por el bien del espectaculo y nivel de la carrera deben exigirse al máximo para invitar clubes del vecino país. Y que no salgan a echar cuentos y argumentos falsos del porque no vinieron. Hay sopotecientos equipos en categorias juveniles en Colombia y es el país que marca la pauta por la calidad de sus ciclistas. El punto aquí son las promociones u ofertas engañosas. y en este aspecto también le quedaron «debiendo» a la Vuelta… ¡ EL MILAGRITO! Me llegó por amigos la noticia de que por fin se le hizo el milagro al campeón de la Vuelta al Táchira 2025, el merideño Eduin Becerra. Ocurrió hace más de un mes y pico cuando le hicieron entrega del carro «0 kilómetros» a Becerra, siendo este premio prometido antes de iniciar el giro tachirense en el mes de enero. Con Eduin habíamos conversado sobre este tema meses antes y el esperaba con ansiedad que se hiciera efectivo lo prometido. Lo que aún no me explicó es por qué duraron tantos meses para entregarlo cuando el carro lo presentaron en el velodromo con moño y todo, e incluso recuerdo que el Sr Bernal había dicho que era un regalo enviado por Maduro para aquel que resultara campeón del giro. Ojala al campeón de la Vuelta de la Juventud no le retarden el premio…Los tachirenses siguen sacando la cara por el ciclismo venezolano. Me alegran las medallas de Arlex Méndez y Yeniret Roa en el ciclismo de pista de los Juegos Panamericanos Junior que se disputan en Asunción, Paraguay. La verdad que Colombia esta repartiendo «sopa y seco» en esta cita deportiva… CLASICO OLVIDADO¡ Qué pasaría con el Clásico Virgen de La Consolación. Parece que enterraron esta tradicional prueba del calendario tachirense. Otro carrera más que desaparece. Pero como ya pasaron las elecciones de gobernadores y alcaldes, el Clasico lo guardaron en el baul del olvido. NAP.