¿CUÁL ÉXITO? No quería hacer comentarios relacionados con la 61 Vuelta al Táchira por no estar en el sitio, pero luego de escuchar a varios de los que tienen funciones de organización – a través de las ondas hertzianas – decir que el evento es todo un éxito y que es una de las mejores competencias organizadas en los últimos años, no me aguanté y decidí sacar del baúl esta columna para precisar algunas cosas. Lo primero, es que la llamada «Gigante» de América hay que quitarle ese remoquete, porque de grande no tiene nada, excepto su rica historia. Solo con mirar el nombre de los equipos invitados ya dice la calidad del evento y ni hablar del tema de las etapas. Ví el Circuito de San Cristóbal (av. 19 de Abril y av. España) del domingo 11 y la soledad que se vivió allí fue de espanto. Claro, que el día fue borrascoso, además la falta de figuras y la fecha en que se realizó mermaron la asistencia de aficionados. Recuerdo aquellas épocas que se agolpaban más de 100 mil personas y contando, a lo largo de las mencionadas arterias viales, pero esta vez los aficionados fueron a cuenta gotas y solo en la zona alta, cerca del punto de meta, se podía observar gran movimiento. ¿Qué hacer? planificar una mejor ubicación del Circuito, ponerla apenas iniciando la carrera «mata» cualquier expectativa. Eso no lo han querido entender los organizadores. No pueden ser tan atrevidos diciendo que es un éxito cuando de bromas lograron salir 74 corredores y el número mermará antes de la última etapa; no fueron capaces de lanzar un salvavidas a los ciclistas que se quedaron sin competir lo que afectó la calidad y técnicamente la carrera la mataron con dos etapas que «fundieron» a muchos ciclistas con más de 200 kilómetros, de ahí el tiempo que emplearon los ciclistas en el ida y vuelta San Cristóbal-Socopó. Otro de los aspectos, es que pese a tener 10 etapas los «sesudos» del Comité Organizador y de la ATC no pudieron diseñar una Contra Reloj Individual para darle mayor prestancia a la carrera. Se prefirió por cuestiones meramente economicas y políticas dar dos etapas a Mérida y dejar a muchos lugares del Táchira sin la carrera, algo que ha sido reiterativo en los últimos años. Ese circuito Metropolitano San Cristóbal-Táriba es un canto al bostezo. Como dijo un aficionado, la Vuelta al Táchira la están «matando» con decisiones erradas por el grupúsculo que se apoderó de la misma sin que al ciclismo tachirense le quedé algo al final de la competencia. Los mismos llevan años explotando el evento, sin que entreguen cuentas de lo que ingresa o egresa. Y no van a decir que la Vuelta no genera recursos. Claro que sí y bastante, además de tener el respaldo del Min Deporte, hay ingresos por la venta publicitaria que este año tiene un número importante de sponsors, además de lo que pagan alcaldes por llegada o salida de etapa. Todos esos dineros deben tener un registro, pero no se entregan cuentas. Todos los años es lo mismo, y lamentablemente aqui no funciona ninguna Contraloría porque eso es palabra muerta para los que dirigen el ciclismo en la región, pero especialmente esta Vuelta al Táchira porque luego en el resto del año desaparecen y no promueven competencias de allí que el ciclismo sigue en terapia intensiva y son escasas las figuras que emergen… CÓMO LOROS. Lo que más preocupa no es que los dirigentes digan que es una carrera exitosa, sino que existan algunos que apoyan esa narrativa y lamentablemente aquí he escuchado a gente ligada a medios radiales que la transmiten hacerse eco de ese discurso y repetir como loros que la Vuelta sigue siendo «Gigante», tratando de ayudar a tapar los errores cometidos en el evento, por solo cuidar la pauta publicitaria. Hay cosas que están cambiando en el país y el deporte también debe entrar en este proceso de transformación. Han sido años de atraso para la Vuelta al Táchira y no merece seguir en una situación tan deprimente como la que vive actualmente. No podemos seguir siendo el hazmerreir fuera de las fronteras con una competencia tan pobre en ciclistas. Y aunque dicen porque ahi que es mejor calidad que cantidad, pero en este caso no hay ni una ni otra cosa. Los cambios deben llegar con nuevos dirigentes en la ATC y la FVC, por eso, este año será clave para que ocurran esos movimientos porque de seguir así el giro tachirense puede convertirse en una carrera del montón… MOVER LA MATA. NoS alegra que chicos como Diego Méndez y Anthoni Quintero estén dando pelea en la Vuelta, sin duda, son el futuro del ciclismo tachirense, pero si no hay un real interés en quienes dirigen la Lotería del Táchira de armar un equipo de más solvencia el trabajo de estos chicos se perderá. Y lo digo porque ya es hora de ponerse serios con el caso de ciclistas que ya cumplieron un ciclo en este deporte, y es el caso de Manuel Medina. «El Gato» fue genio y figura y hay que respetar su trayectoria, pero su ciclo terminó y no da para más, así él quiera negarse al retiro. Hay ciclistas como Luis Mora o Yilber Ramírez que pudieran llegar al equipo y fortalecerlo en lo deportivo para futuras competencias, el mismo Jab Colmenares y otros que merecen estar en el equipo tachirense….ME QUEDAN otras cosillas por ahí, pero las dejamos pal próximo A RIN PELAO