SAN CRISTÓBAL.- Cuando todo parecía perdido, los segundos pasaban más rápido de lo normal y el oxígeno se agotaba en el tanque, apareció la diosa fortuna para mantener viva la ilusión con ese tiro penalti que cobró «Cariaco» González para devolver a la vida al Deportivo Táchira cuando estaba contra las cuerdas y al borde del nocaut.
Ese empate en la parte final (1-1), dejó al aurinegro con la primera opción del grupo B. Llegó a 8 puntos, favorecido además por el gol average y la confrontación directa ante sus rivales directos, Metropolitanos (8 pts) y Deportivo Carabobo (8 pts). Será la definición del ticket a la gran final en la sexta y última jornada de los cuadrangulares y el cuadro dirigido por el uruguayo Alvaro Recoba tiene la ventaja de no depender de otros, sino de sus propias fuerzas para quedarse con el preciado boleto.
En un partido muy trabado, las ocasiones de gol escasearon. Los defensores superaron a los atacantes de ambos cuadros. Fue un duelo intenso desde el primer minuto con un Carabobo que sacó fuerzas de la unión de sus jugadores y del empuje que sus fans metían desde las atestadas tribunas, mientras la parcela aurinegra aupaba con sus cantos a un equipo que seguía el libreto de aguantar y golpear. Los locales estaban obligados por las circunstancias a ir por el partido y así lo plantearon.
Buen comportamiento de los defensores aurinegros. sin mayores fisuras por las bandas y un comportamiento serio de una zaga con Fratta como mariscal. La doble marcación en el medio imposibilitó el accionar de los vinotintos, que jugaban con el cuchillo entre los dientes y tratando de marcar territorio. La pelota iba y venía a veces sin ton ni son, por la misma acción de los protagonistas; los aurinegros parecían con más arrestos e incluso abrieron la pizarra con un gol de Pollero que fue anulado por el rerefí en un presunto fuera de juego.
En el segundo tiempo Táchira pareció perder terreno, quedarse un poco y el técnico Farias hizo entrar a varios elementos con mayor peso como Tortolero. Los del cabriales comenzaban a llegar con peligro, dos veces pisaron los terrenos de Araque. Y Edson Castillo quien había dado un recital marcando goles desde fuera del área en la Sudamericana, tomó una pelota por todo el frente y nadie atinó a marcarle de frente, sacando un disparo que entró ajustado en el arco tachirense. Minuto 75, el frio intenso recorre San Cristóbal y pueblos vecinos.
En desventaja y con la «soga al cuello» Recoba movió el banco y dio pasos a los que tienen mejor trato con el balón. Caraico y Villalpando llegaron desde el banco para tejer acciones ofensivas cerca del área rival. La tensión creía y en una pelota al área desde el tiro de esquina el buen central Neira sacó la mano para un clara acción que se cambió por penalti. Con carácter, frío y calculador «González pidió la pelota, midió a Bruera y lo fusiló para el 1-1.
Silencio en la barra vinotinto, euforia y vuelo de banderas aurinegras. El 1-1 le da vida a Táchira y lo pone de cara a la gran final, solo que debe alcanzar el triunfo ante un Estudiantes que se vino en picada luego de vencer al aurinegro en Mérida. La otra llavez será entre Metropolitanos y Carabobo que solo esperan un traspie aurinegro para quedar con el boleto a la final del semestre..
FICHA TÉCNICA:
Carabobo F.C. (1): Lucas Bruera, Abraham Bahachille, Ezequiel Neira, Leonardo Aponte, Matías Núñez (Eric Ramírez, 46’), Marcel Guaramato (Alexander González, 74’), Edson Castillo, Maurice Cova, Franner López (Edson Tortolero, 56’), Joshuan Berríos, Loureins Martínez (Juan Camilo Pérez, 56’). DT: Daniel Farías.
Deportivo Táchira F.C. (1): Alejandro Araque, Franco Provenzano, Guillermo Fratta, Pablo Camacho, Juan David Sánchez (Edicson Tamiche, 61’), Oscar Hernández (Luis González, 78’), Agustín Pérez (Leandro Fioravanti, 36’), Luis Zúñiga (Adalberto Peñaranda, 61’), Heiderber Ramírez (Jairo Villalpando, 78’), Carlos Sosa, Rodrigo Pollero. DT: Álvaro Recoba
Goles: Edson Castillo, 75’, (CBB); Luis González (p), 89’, (TAC).