
En un artículo firmado por el periodista Facundo Macchi, aparecido en el diario El País de España el 11 de marzo de 2025 se destacan los beneficios del ejercicio físico bajo el agua para personas con obesidad y se menciona como un gran aliado para la pérdida de peso y la mejora de la funcionalidad corporal.
“Un análisis de datos agrupados en la literatura científica descubre que la práctica de ejercicios aeróbicos acuáticos al menos 10 semanas es eficaz para reducir el peso y disminuir la circunferencia de la cintura en personas con sobrepeso
Cuando un cuerpo se sumerge hasta la altura de la clavícula dentro del agua, se puede llegar a sentir hasta un 90% más ligero. O sea, que si alguien pesa 100 kilos en tierra firme, flotando en una piscina se sentirá de apenas 10. El líquido empuja el cuerpo hacia arriba, como si intentara devolverlo a la superficie, resistiéndose a compartir su espacio. Este fenómeno físico, conocido como principio de Arquímedes, es lo que hace que los ejercicios aeróbicos acuáticos usualmente sean los más recomendados para que las personas con sobrepeso u obesidad comiencen a fortalecer sus cuerpos. También para perder peso y reducir el tamaño de la cintura”.
Los autores del estudio, nucleados por la Universidad Nacional Pukyong (Busan, Corea del Sur), revisaron bases de datos de estudios que midieron el impacto de los ejercicios aeróbicos acuáticos en comparación con otros tipos de ejercicios en adultos con sobrepeso u obesidad, definida en este caso como un Índice de Masa Corporal (IMC) de al menos 30. Tras el análisis, los investigadores encontraron que la práctica de ejercicios aeróbicos acuáticos durante 10 semanas o más son eficaces en personas obesas para reducir el peso total en un promedio de casi tres kilos y en disminuir la circunferencia de la cintura en tres centímetros. Las más beneficiadas fueron las mujeres y las personas mayores de 45 años.
“Cualquier ejercicio o movimiento puede hacer la diferencia. Activar los músculos es un síntoma de salud. El sedentarismo nos hace daño, nos mata, por lo que cualquier movimiento va a ayudar”. “Estar en el agua mejora la respiración, que puede ser muy limitante, porque te obliga a coordinarla y eso fortalece la musculatura respiratoria”
Los seres humanos son sistemas complejos: biología y psicología. El ejercicio acuático puede ayudar a trabajar la autoestima y la confianza, sobre todo en personas que sufren particularmente con la tiránica omnipresencia de la imagen en la cultura moderna.
Juan Carlos Colado, director de la Unidad de Investigación en Deporte y Salud de la Universidad de Valencia, investiga desde la década de 1990 el impacto del ejercicio acuático enla salud. “Cuando una persona con obesidad se mete en el agua, redescubre su cuerpo y la capacidad de movimiento que tiene”, dice. Y agrega que lo más complicado, el paso más difícil, es romper la barrera inicial de la exposición física, que implica ir a comprar un traje de baño y vestirlo en un lugar público. “Pero una vez que estás en el agua”, señala Colado, “tu cuerpo pasa desapercibido, el agua actúa como un velo y la imagen ya deja de ser importante, entonces empiezas a ganar más y más confianza”.