La inhalación de monóxido de carbono reduce la capacidad de que la sangre pueda transportar oxigeno y hace que las células no puedan utilizarlo siendo los principales órganos afectados el cerebro y el corazón.
La Unión Ciclista Internacional acaba de anunciar que a partir del 10 de febrero de 2025 quedan prohibidas las inhalaciones de monóxido de carbono por considerarse que su efecto se equipara al uso de Epo, una sustancia empleada por los deportistas para aumentar el rendimiento deportivo y retardar la aparición de la fatiga.
“Uno de los detonantes de la prohibición ha sido un reciente estudio publicado por el doctor Urianstad, de la universidad noruega de Lillehammer. El trabajo analizó el rendimiento de 31 ciclistas amateur de alto nivel dividiéndolos en grupos. Los ciclistas que fueron sometidos a inhalaciones de CO (dos veces al día durante tres semanas) registraron un incremento del 6% en su concentración total de hemoglobina mientras los ciclistas de los otros dos grupos no experimentaron esa mejora. En una prueba de resistencia, un sensible aumento de la hemoglobina consigue un retraso considerable de la aparición de la fatiga muscular.
El órgano regente del ciclismo mundial ha tomado las inhalaciones de monóxido como una práctica dopante, cuestión que han puesto de moda los equipos de los más connotados pedalistas como Jonas Vingegaard quien el pasado verano aceptó utilizar las inhalaciones de monóxido de carbono como algo sin importancia.
Cuando el organismo detecta niveles elevados de CO intenta contrarrestarlo aumentando la producción de hemoglobina, la molécula que se une al oxígeno. A más concentración de hemoglobina, mayor capacidad aeróbica para retrasar la llegada de la fatiga, sobre todo en los deportes de tiempo prolongado como el ciclismo.
UNA FRONTERA PELIGROSA???
El doctor Calbet fue uno de los firmantes de un trabajo a cargo de un panel internacional que recomendó a la AMA en diciembre la prohibición del uso del CO para potenciar el rendimiento. El artículo, publicado en el Scandinavian Journal of Medicine & Sports, tiene como título «Inhalación repetida de Monóxido de Carbono en el deporte: ¿una nueva frontera o un juego peligroso?». En el trabajo se proponía que las inhalaciones de monóxido de carbono fueran prohibidas por dos razones, por un lado por su peligrosidad y a su vez por el claro efecto dopante que consiguen, similar al que se obtiene con la EPO.