ESPECIAL.- A los 24 minutos del segundo tiempo, Francia logró romper el empate y ponerse en ventaja por 1-0 gracias a un penal convertido por Kylian Mbappé. La infracción fue sancionada luego de una falta del paraguayo Diego Gómez sobre Désiré Doué dentro del área. Esto fue suficiente para que los franceses se metieran en la siguienre ronda, dejando con  las manos vacías al elenco sudamericano, repitiendo así el resultado de 1998 donde los galos obtuvieron su primer título mundial.

El delantero francés no falló y venció al arquero Orlando Gill para adelantar a Les Bleus. Tras el tanto y luego de la segunda pausa de hidratación del encuentro, el conjunto europeo administra la ventaja mínima en busca de la clasificación a los cuartos de final.

Francia tuvo que emplearse al máximo para superar a un Paraguay que planteó un partido físico, disputado y de pocas concesiones en los octavos de final del Mundial.

El conjunto europeo llegó condicionado por la baja de última hora de Aurélien Tchouaméni debido a una lesión muscular y realizó un único cambio en su alineación, con el ingreso de Manu Koné. Del otro lado, Paraguay apostó por un esquema defensivo 5-4-1 con el objetivo de reducir los espacios y frenar el poder ofensivo francés.

La estrategia dio resultado durante buena parte del partido, ya que Francia monopolizó la posesión de la pelota, pero encontró enormes dificultades para generar ocasiones claras de gol. La resistencia paraguaya quedó reflejada en una primera mitad sin remates al arco por parte de ninguno de los dos equipos.

La jugada decisiva llegó a los 70 minutos, cuando el ingresado Désiré Doué fue derribado dentro del área por Diego Gómez. Tras revisar la acción mediante el sistema de videoarbitraje (VAR), el árbitro sancionó la pena máxima y Mbappé transformó el remate en gol, engañando al arquero paraguayo.

Con esa conquista, el delantero francés alcanzó los siete tantos en el Mundial e igualó al argentino Lionel Messi como máximo goleador del torneo.