SAN CRISTÓBAL.- El arquero Jesús Camargo, se erigió en la gran figura de un Deportivo Táchira que superó la Fase 1 de Copa Libertadores de América. El futbolista llanero atajó un tiro penalti – en el minuto 98 – que pudo significar la eliminación del elenco tachirense y envió el juego a la definición por los tiros penaltis, redondeando la gran noche al acertar el quinto tiro que los clasifica a la siguientre ronda donde debe enfrentar al colombiano Deportes Tolima.

Táchira salió al campo de juego con la misión de equilibrar la pizarra, que favorecía al The Strongest boliviano por su victoria 2-1 en La Paz. Los locales se fueron tras el arco del rival, aunque cuidando la zona defensiva con mucha cautela. Pero el planteamiento del técnico Alvaro Recoba era claro, al salir con jugadores habilidosos para abrir brechas en la retaguardia del «tigre».

Los aurinegros fueron muy ofensivos y empezaron a generar acciones de riesgo hasta que llegó el gol del triunfo con una perfecta ejecución de cabeza del atacante uruguayo Pollero al minuto 32 que daba alas al cuadro local e intentaron más acciones pero el arquero contrario se mostraba firme en cada acción de riesgo.

Para el segundo tiempo, el Tachira mantuvo el acelerador a fondo y siguieron merodeando el área boliviana pero siempre chocando con una zona defensiva que despejaba todo. Una y otra vez se fueron desperdiciando llegadas y aunque el dominio en la cancha era claramente del elenco venezolano la pizarra no aumentó, mientras en las tribunas los aficionados alentaban con fuerza.

Todo indicaba que se caminaba hacia los penaltis tal como aconteció, aunque por unos minutos la luz languideció y parecío dejar en la oscuridad al cuadro local cuando el referí sentenció un tiro penalti por mano del defensor Lusnig. El silencio se apoderó del Polideportivo de Pueblo Nuevo, pero allí apareció la mano milagrosa de Jesús Camargo, especialista en detener este tipo de disparos, al parar la ejecución del rival y devolver la vida al Deportivo Táchira.

En la sentencia de los penaltis, los tachirenses acertaron por medio de Cariaco González, José Balza, Guillermo Frata,  Pollero y como no hay quinto malo, apareció de nuevo Jesús Camargo para tomar la pelota con la seguridad y el temple que lo carateriza y con los pies en la tierra, se puso de frente con su colega y con frialdad suprema, mientras los nervios se comía a los aficionados, jugadores y técnicos, le dio con el alma y colocada, para inflar de emoción y orgullo a la fanaticada aurinegra y ser llevado en volandas por sus compañeros.

Los bolivianos quedaron fuera, al desperdiciar la gran opción que les brindó el arbitro paraguayo casi al final del tiempo reglamentario. No olvidarán nunca a Camargo que con manos y pies los dejó con las manos vacías. The Strongest fue un equipo limitado que fue superado en lo futbolístico por el elenco venezolano.

La afición tachirense tampoco olvidará este juego, porque significó volver a ganar un partido de Copa Libertadores despues de tanto tiempo, cortando una racha de trece partidos sin saborear el triunfo y además tendrán siempre en la retina este momento épico con el arquero humilde que llegó de Santa Bárbara de Barinas hace varias temporadas para ser genio y figura del arco aurinegro.