“Kenia nos tiene azotados en el atletismo”, soltó alguien detrás de los records establecidos por los atletas de este país. Es una fija señalar que cuando un atleta de esta parte del mundo inscribe su nombre en una competencia de largo aliento, ya figure como favorito para llevarse por delante la franja amarilla en meta.

Pero en el maratón de Chicago de 2024 pasó de normal a mayores. La ganadora del maratón femenino fue la keniata Ruth Chepngetich que, si bien figuraba en el cuadro de favoritas, sorprendió porque el tiempo que estableció marcaba un hito en el atletismo mundial. Chepngetich bajó el cronómetro en más de 2 minutos del tope mundial.

El 2- 09 – 56, empezó a correr por los pasillos del living de la competencia y pronto se convirtió en rumor sospechoso. Ruth exhibía las tres cifras con orgullo y recelo y si le hubieran advertido que su logro le iba a traer miles de comentarios, mejor sería mirar para otro lado. La hazaña de la keniata que la convirtió en la primera mujer en bajar de las 2 horas 10 minutos, levantó todo tipo de suspicacias.

Nueve meses después la corredora africana ha sido suspendida provisionalmente de todas las carreras tras dar positivo por hidroclorotiazida detectado en un control antidoping efectuado en el mes de abril.

Lo cierto es que no había ninguna sospecha concreta sobre Chepngetich antes de su brutal marca, pero sí una larga lista de fondistas keniatas sancionados por sustancias prohibidas en la última década.