SAN CRISTÓBAL. No es un juego de vida o muerte, porque no esta en juego la vida. Es solo un partido de fútbol donde la selección Venezuela se juega una carta clave en sus aspiraciones de mantener viva la ilusión de llegar por primera vez al Mundial 2026. Bolivia es una de las alcabalas que el cuadro Vinotinto debe superar y abrir una brecha mayor entre ambos en esta curva final de las eliminatorias de Conmebol.
Lo saben los jugadores convocados, el cuerpo técnico y también la fanaticada criolla que estarán cruzando dedos desde cualquier lugar del planeta, ligando para que el triunfo llegue y la bandera nacional se levante para enfilar la causa nacional hasta quedar cerca del objetivo que en principio era cazar uno de los seis cupos directos, pero que por los resultados cortos de la selección en las últimas jornadas se estrechó quedando la opción reducida a ir a un repechaje contra un rival que este por debajo del ranking Fifa.
Llega la Vinotinto a este partido con la benevolencia de contar con la mayor parte del contingente que desde el 2023 comenzó a gestar el sueño de estar en la cita mundialista del próximo año. La mayoría de «caballos» parecen listos para cabalgar en pos del triunfo. Si bien semanas atras hubo pesimismo por las lesiones que algunos de ellos acarrearon, el horizonte se ha ido despejando con las buenas noticias sobre la recuperación de algunos elementos: Yeferson Soteldo, Jeferson Savarino, «Brujo» Martínez, Tomás Rincón, Rafa Romo, etc, que estaban en duda.
El grupo se ve fortalecido no solo en lo anímico sino en la fe y energías que les llega desde los cuatro puntos cardinales. El buen presente de algunas figuras como Salomón Rondón, Jhonder Cadiz y Joseh Martínez, donde recae el poder ofensivo; la creatividad y habilidad que destilan los Savarino Soteldo, Segovia, David Martínez; la capacidad en la marca y salida de C. Casseres, Y. Herrera, T. Rincón; una retaguardia que brinda confianza desde los laterales Aramburu y Navarro, juntoa los centrales Ángel, Ferraresi, Makoun, entre otros.

Corresponde al técnico Fernando «Bocha» Batista hacer el uso correcto de las armas que tiene en sus manos para destrabar el andamiaje defensivo que van a poner los bolivianos. Es su gran responsabilidad tener presente las debilidades y fortalezas del rival, primero para intentar el asalto sobre las flaquezas de los «verdes» y luego para hacerse fuerte para minar lo bueno del rival. La victoria es una necesidad, se hace imperioso salir ganancioso en Maturín, abrochar los 3 puntos, porque otro resultado dejaría sin chances al elenco patrio para luego pensar en el próximo rival que es Uruguay.
Desde el lunes todos los convocados comenzaron a llegar. No hubo mayores sobresaltos, solo que el nombre de Edson Castillo apareció a última hora por si el tachirense Rincón no logra recuperarse de las dolencias que sufrió en el último juego del Santos. En el CNAR todo se maneja con mucho sigilo, poco sale del bunker hacia afuera. La Vinotinto no quiere dar muchas luces y aunque todos hacen su propia formación titular, la que vale saldrá de la agenda que guarda con mucho celo Batista.

Del rival se conocen algunas «perlas». Varias piezas se quedaron en casa por diversas circunstancias. Terceros y Vaca sus referentes en la creación y ataque no serán de la partida. Céspedes de los pocos que juega en el exterior también quedó desafectado. Así que el entrenador Villaroel urgido por también conseguir un resultado que le devuelva el puesto de repechaje tendrá su «guardado» para sorprender en Maturín.
Las cosas tal como se ven desde afuera, dicen que Venezuela es mucho más que Bolivia. Ese es el presente que indica el ranking Fifa, y por jugadores también el cuadro nacional tienen mayor rodaje. La condición de local es un otro handicap favorable a la vinotinto y se espera que lo sufran los altiplanicos. Bocha y sus muchachos no tienen margen de error, ganar a Bolivia pasa por dominar la pelota y ser efectivos cuando se este frente al arco de Vizcarra.

La Venezuela futbolística estará arropando a la selección. Los corazones de millones desde cualquier lugar del país y por el mundo listos para hacer fuerza y empujar la carreta. El viernes 6 , en el sexto mes del año, se jugará un partido de «seis» puntos, que incluso nos puede acercar a ese ansiado sexto lugar que da cupo directo al Mundial 2026.