SAN CRISTÓBAL. – El ciclista neerlandés Olav Kooij ganó la quinta etapa del Tour de Francia, mientras que el noruego Torstein Traeen logró conservar el maillot amarillo y sigue liderando la clasificación general.
El embalaje final de esta jornada de 158,3 km entre Lannemezan y Pau se decidió en un emocionante sprint donde Kooij superó al alemán Max Kanter y al belga Tim Merlier. Por su parte, el corredor noruego Torstein Traeen se mantuvo al frente de la clasificación general, tras una etapa marcada por caídas masivas en el pelotón y el protagonismo de los velocistas-

La jornada, de nuevo muy calurosa según el termómetro pero especialmente tranquila para los favoritos, estuvo marcada por la larga escapada del francés Baptiste Veistroffer.

El corredor galo acometió en solitario 144 kilómetros, antes de ver terminada su aventura a 14 kilómetros para meta. El tramo final fue tenso, con varios corredores yéndose al suelo en una montonera a poco más de cinco kilómetros para meta.

Velocistas como Jasper Philipsen perdieron gregarios clave para el lanzamiento, como Mathieu van der Poel, lo que desembocó en un desenlace desorganizado en el que ningún equipo pudo preparar el esprint de sus hombres rápidos como hubiera querido.

Los corredores vivirán el jueves su primera gran jornada en montaña con el ascenso al Tourmalet y la llegada a Gavarnie-Gèdre.

  1. Olav Kooij (NED/Decathlon-CMA CGM) – 3:29:07
  2. Max Kanter (GER/XDS-Astana) – m.t.
  3. Tim Merlier (BEL/Soudal-Quick Step) – m.t.
  4. Huub Artz (NED/Lotto-Intermarché) – m.t.
  5. Jasper Philipsen (BEL/Alpecin-Premier Tech) – m.t.
  6. Biniam Girmay (ERI/NSN Cycling) – m.t.
  7. Mads Pedersen (DEN/Lidl-Trek) – m.t.
  8. Milan Fretin (BEL/Cofidis) – m.t.
  9. Anthony Turgis (FRA/TotalEnergies) – m.t.
  10. Søren Wærenskjold (NOR/Uno-X Mobility) – m.t.
DE LAS DUDAS A UN REGRESO TRIUNFAL 

El corredor de 24 años, cuya convocatoria para el Tour estuvo en duda hasta última hora, dio la razón a los responsables del equipo Decathlon CMA GGM por haberlo seleccionado a última hora para el Tour de Francia en lugar de apostar todo únicamente por Paul Seixas.

El velocista neerlandés puso fin a tres años de sequía en la Grande Boucle para el equipo francés, desde la victoria de Felix Gall en Courchevel en 2023.

Fichaje estrella para esta temporada, Kooij, con 51 victorias en su haber tras una primera etapa exitosa en Visma, estaba inicialmente destinado a ser el líder para el Tour de Francia, con el objetivo de ir a por etapas y el maillot verde.

Pero un virus le hizo perderse todo el inicio de la temporada y hundió muchísimo su cotización. «A partir de enero me sentía súper cansado y enfermo. Estaba realmente mal. Durante los dos primeros meses del año no toqué la bicicleta. Evidentemente dudé de poder volver a tiempo para el Tour».

Al mismo tiempo, Paul Seixas estaba adquiriendo una dimensión enorme, hasta el punto de afirmarse ya, pese a sus 19 años, como un candidato creíble al podio del Tour de Francia. A finales de mayo, las cosas estaban claras: iba a ser «todo para Seixas», que tendría a su disposición en el Tour a todo un equipo entregado a su búsqueda del «mejor puesto posible en la clasificación general».

Pero dos sucesos llevaron a los dirigentes del equipo a revisar su postura: la caída del prodigio francés en el Tour Auvernia-Ródano-Alpes (antigua Dauphiné), que sembró durante un tiempo la duda, y las actuaciones convincentes de Kooij desde su regreso a la competición, con dos victorias de entrada en las Boucles de la Mayenne y otra en el Tour de Bélgica.

«Es increíble. Después de una primavera tan dura, volver a este nivel es realmente genial», comentó el ganador del día.

Con información / Agencias