Este miércoles se conoció el fallecimiento de Phill Reagan, un símbolo del deporte de las 4 esquinas en el circuito del Caribe y muy especialmente en la pelota profesional venezolana donde tuvo siempre una destacada actuación como piloto de cinco equipos de la LBPV.

El “Buitre”, como se le conocía murió a los 89 años en su natal Estados Unidos. Así lo informó el periodista Jeff Passan, quien lamentó el deceso de Reagan, todo un icónico personaje que dejó una enorme huella en la Liga de Beisbol Profesional de Venezuela y en otros circuitos del Caribe donde también oficio como técnico .

En Venezuela, Regan trabajó durante 18 temporadas y comparte el récord de más años como manager en nuestro beisbol. Dirigió a Leones del Caracas, Navegantes del Magallanes, Tiburones de La Guaira, Cardenales de Lara, Pastora de los Llanos y Bravos de Margarita. Aunque con los dos primeros fue campeón (y es el único en lograrlo con ambas divisas), es especialmente reconocido por su trayectoria al frente de los Leones, con quienes estuvo por siete zafras y los llevó a tres finales.

Antes de su exitoso camino en la pelota venezolana, ya Regan había ganado la Serie del Caribe. Lo hizo en 1988 con los Leones del Escogido. Más recientemente mantuvo vínculos con el beisbol quisqueyano como coach de pitcheo de los Toros del Este.

Su paso por MLB

Phil Regan jugó en las Grandes Ligas por 13 campañas, principalmente en el rol de relevista en los innings finales. Eso le ganó el apodo de “El Buitre” porque solía apuntarse triunfos que no conseguían los abridores.

Su carrera como pelotero entre 1960 y 1972 le llevó a vestir los uniformes de Detroit, los Dodgers (con quienes fue al Juego de Estrellas), Cachorros y Medias Blancas de Chicago. Se retiró con efectividad vitalicia de 3.84 en 551 juegos, con balance de 96-81, 92 rescates y 743 ponches.

Muy pronto comenzó su carrera como técnico, que le permitió regresar a los Mayores al servicio de Marineros de Seattle, Indios de Cleveland, Cachorros de Chicago y Mets de Nueva York como coach de pitcheo. Dirigió a los Orioles de Baltimore en 1995 y dejó balance de 71-73.