El 3 x 1 fue producto de la desesperación por buscar el empate. Táchira mantuvo el pulso en el ataque sobre el arco metropolitano que, a pesar de jugar con un hombre de más, después de la expulsión de Frata, al minuto 71, siguió cazando oportunidades para liquidar un partido que se le hacía espeso.

La cosa empezó bien para el visitante pero, como en los anteriores cotejos disputados, el cuadro de Álvaro Recoba, recibió un gol y un vendaval de agua de los negros nubarrones que se apostaron en lo alto del cielo caraqueño. Aunque el chaparrón fue para los dos equipos, el más perjudicado fue el Táchira por la manera como se estaba rodando la esférica.

Con un guion leído de partidos anteriores, pero con una variante; Táchira empieza perdiendo, empata y termina sudado, pero ganando. La variante fue que esta vez no pudo ganar, lo cual nos dejó expuestos a la vulnerabilidad y a la certeza de que no contamos con el cuadro blindado y portentoso de que hicimos gala la semana pasada.

Es un lugar común decir que “así es el fútbol” o, “esto es fútbol”, como afirma con insistencia el técnico Recoba. Tampoco es que no vayamos a perder porque para el mismo objetivo trabajan los rivales.

La preocupación pasa por los 6 goles recibidos por la formación aurinegra en lo que va del torneo clausura y la recurrente manera en que nos castigan después de una perdida de pelota. Da para sospechar que algo no anda bien en la última línea. Nos gusta ser verticales, pero pagamos caro el precio del atrevimiento. Nos lanzamos en busca del empate y terminamos recibiendo el tercero.

En un segmento de la entrevista al técnico campeón del mundo, Luis de la Fuente reconocía que uno de los segmentos que le costó armar en la “Idea”, como él llama su planteamiento fue, precisamente el sector defensivo. Allí se concentró su enforque durante meses. Era horizontal o vertical y le anotaban, entonces, el trabajo le clarificó lo que debía hacer. Las estadísticas dicen que consiguió repeler los ataques y las pérdidas de pelotas, no forzadas, haciendo algunos ajustes.

Táchira abrió sus enfrentamientos con los tabla superior cayendo ante Metropolitanos 3 goles por 1  y el domingo retorna a San Cristóbal para enfrentar al Caracas con Chita San Vicente en el banquillo rojo. El cuadro del Avila será un buen calibrador para el aurinegro que además de jugar bien o mal, necesitará de los 3 puntos para seguir apuntando al acumulado de la liga. Estaremos atentos a ver cómo funciona la zaga tachirense sin la presencia de Frata.