En la batalla del agua celebrada este domingo en Pueblo Nuevo, Deportivo Táchira se impuso a un Monagas atrevido, que vino dispuesto a encontrar algo de oxigeno para su comprometida posición en el acumulado de la Liga Futve, pero terminó pagando su osadía, aunque gallardamente, con 2 goles que tendrán que ser objeto de estudio por parte del aurinegro, sobre todo en esa zona de soporte donde pareciera que la lentitud y la falta de intuición están dejando unas goteras muy grandes que vienen siendo aprovechadas por los rivales del equipo andino.
El juego, pasado por lluvia y por goles, de principio a fin, nos dejó ver a un Deportivo Táchira responsable, solidario y dominante. El conjunto de Alvaro Recoba, a pesar de la calamidad de la cancha, fue el vector proponente, recuperador y transitivo que aguardó a que el triunfo llegara. Y, aunque llegó cuando ya se había abierto a brekera para apagar las luces, tuvo el precio del justo reconocimiento para el mejor.
Pueblo Nuevo, convertido en un escenario de waterpolo, vio 5 anotaciones, casi todas de excelente factura, iniciando con la conectividad que tiene el atacante uruguayo Rodrigo Pollero quien puso a vibrar la red al minuto 35 a favor del aurinegro con un soberbio testazo a magistral asistencia de Carlos Sosa. Monagas si apurarse, logró la paridad al minuto 48 por intermedio de Ronald Rodríguez quien agradeció la lentitud de Frata para castigar a Araque con un remate a boca e jarro.
En la segunda parte arreció la lluvia y el dominio tachirense sobre el arco oriental. La paradoja del mercado mostraba las ganas de Jefferson Caraballo y Cariaco Gonzalez por justificar el enroque que trajo a uno a San Cristóbal y llevó al otro a Maturín. Fue Caraballo que al minuto 61 marcó la diferencia con un espectacular disparo desde la cabecera del área para montar el marcador en 2 x 1. Pero la lluvia caprichosa que mojaba más allá de la piel, le enfrió nuevamente las neuronas a la zaga tachirense que se quedó estupefacta observando como el más alto de la cancha se elevaba frente al arco de Araque para saldar nuevamente el empate.
Ambos técnicos, por antonomasia, el oriental tachirense, echaron mano del banquillo, de donde salió la dupla que le dio el triunfo al carrusel. Peñaranda se sacudiría la mabita con el tercer gol aurinegro al capitalizar una asistencia de Carlos Calzadilla, al minuto 89, para convertirse en la figura del compromiso.
Con esta victoria, el conjunto Deportivo Táchira alcanza puntaje perfecto en el torneo clausura. 12 puntos alcanzados de 12 disputados dejan al equipo andino en la primera posición ante la caída de Metropolitanos 1 gol por 0 ante Carabobo.