SAN CRISTÓBAL.- La delegación tachirense de patinaje que acudió a los Juegos Comunales cumplió con el objetivo de conquistar medallas en la cita deportiva. Eso se aplaude y los que regentan o dirigen el deporte en la entidad desde el Instituto del Deporte Tachirense andan sacando pecho porque esos logros se les suma a su gestión de gobierno. Ahora bien, más allá de la competencia propiamente dicha, está la otra cara de la moneda.
Esos patinadores, todos provenientes de las escuelas o clubes de patinaje que funcionan en la entidad, estuvieron desasistidos en la cita deportiva y aún así consiguieron podios en casi todas las pruebas, compitiendo en desventaja contra otras delegaciones que tenian todas las ventajas, desde su excelente indumentaria, intrumentos deportivos de primera línea y hasta recursos económícos para poder tener su hidratación y apoyo médico en cada prueba.
Los atletas tachirenses asistieron a las competencias realizadas en la ciudad de Barquisimeto sin la uniformidad que exigía la organización de los Juegos Comunales. Fue uno de los clubes de más tradición en la entidad que tuvo que aportar el dinero para abquirir las licras con las que compitieron los atletas aurinegros.
Ahora el club de patinaje PANDA, espera que el IDT devuelvan a tiempo el dinero que se prestó para no pasar verguenzas en esas competencias y al subir al podio a recibir las medallas. Los atletas solo recibieron de los entes antes mencionados una chaqueta y una franela sencilla, faltando los «monos» deportivos para contar con la uniformidad requerida por la organización central de los Juegos.
Así mismo, la delegacion tachirense no contó con entrenadores asignados por el ente regional , muchos menos se les asignó viáticos al grupo de personas que asistieron a los atletas, algunos de ellos, entrenadores de las escuelas locales.
Este tipo de situaciones siguen afectando al deporte tachirense. No hay un estímulo para las personas que dedican su tiempo a preparar los deportistas que representan a Táchira en competencias nacionales, y los atletas tampoco son motivados, ni siquiera con un uniforme que los haga sentir orgullosos de la region que representan. Así anda el deporte tachirense, al garete, sin norte.
Pese a que principios del año se nombró al presidente del IDT como Autoridad Unica del Deporte, esto parece que empeoró las cosas, porque nadie conoce dónde anda, qué hace por elevar el nivel del deporte regional. La dirigencia de las asociaciones desconocen si el IDT cuenta con un presupuesto asignado para cubrir gastos de delegaciones que incluye, pagos de logística y viáticos, entre otros.
Y si el patinaje vive esa situación tan precaria pese a ser la disciplina que desde hace más de dos décadas ha aportando triunfos a granel al Táchira, que queda para otras disciplinas de tiempo y marca, como el atletismo y natación que vive sus horas más oscuras, u deportes de combates en estado de postración por el olvido oficial.
Si bien en San Antonio del Táchira existe un patinodromo – construido para los Juegos Andes 2005 – permitiendo el crecimiento de la disciplina, un importante numero de clubes que funcionan en San Cristóbal aún siguen esperan ver cristalizado el proyecto de un Patinodromo en la capital tachirense, algo que se ha solicitado durante veinte años pero que todo ha quedado engavetado y echado al olvido.