Táchira dio el gran paso que necesitaba para posesionarse muy cerca de disputar la final del torneo clausura al lograr sacar petróleo en la Bombonerita de Puerto Cabello con tres sufridos puntos que lo alejan de sus rivales más próximos. La mano que le dio el Monagas al vencer al Caracas 3 goles por 2, le despeja el camino al aurinegro que con 9 puntos parece inalcanzable en la punta del grupo B, tomando en cuenta que, de tres compromisos, 2 serán de local.
La doxa popular aconseja no contar los pollos antes de nacer, pero lo logrado por el equipo de Álvaro Recoba lo ubica en una posición privilegiada respecto a sus rivales que entre los tres reúnen la misma cantidad que exhibe el aurinegro.
La preocupación salta del lado de las lesiones que enfrenta Táchira en estos momentos. Lo dijo el director técnico del plantel en la rueda de prensa en Puerto Cabello donde aceptó que el equipo tenía algunas indisposiciones, pero la verdad que la rotación que ha venido experimentando el cuerpo directivo le da para tapar las emergencias, tomando en cuenta que con un triunfo podría sellar la suerte del cuadrangular.
Táchira enfrentará a la Academia Puerto Cabello este martes en Pueblo Nuevo y luego viajará hasta el oriente del país para medirse a Monagas el día sábado 7 de noviembre. Para esta fecha el aurinegro debe tener asegurado su liderazgo sin apelativo matemático en el grupo B. Esto le daría un respiro al timonel que tendría un parón de 15 días para medirse al Caracas y luego preparar el partido por el gallardete del clausura.
En el partido contra la Academia Puerto Cabello Táchira se abusó de la imprecisión. El festival de pases malos en todos los sectores de la cancha expuso sobremanera al arquero Araque, al límite de tener que ser atendido en varias oportunidades.
No todas las veces se cuenta con la misma fortuna de que el rival no alcance la red. La mejor manera de evitar sofocones como los de Puerto Cabello, es evitando la excesiva perdida de balones.