SAN CRISTÓBAL.- (Especial – Hugo Hernández). – Fue como esos huracanes que se anuncian grado 5 y terminan convirtiéndose en tormentas tropicales, con ciertos puntos de peligro, pero focalizadas en el centro. El España – Francia fue eso. Del gran encuentro solo quedó el anuncio y la victoria, justa por demás, de una España que supo ir separando la paja del trigo.
El conjunto de Luis de La Fuente contuvo los primeros arrestos de la tropa de Deschamps que trataba de ganar protagonismo en los minutos iniciales. Con presión alta y buscando las juntas entre Olisé, Dembelé y Mbppé Francia trataba de intimidar a España que se defendía con su toque y toque.
A medida que avanzaba el partido se pudo observar a una selección ibérica más compacta en su juego y a los galos tratando de impresionar con sus mejores individualidades.
España toma la ventaja en el marcador al minuto 22 en una jugada que pudo ser una ingenuidad de Digné o viveza de Lamine Yamal que atravesó su cuerpo cuando el defensor francés trataba de despejar un balón dentro del área. El árbitro salvadoreño Iván Barton sentenció penal a favor de España, el cual fue convertido por Oyarzabal que cobró sin ninguna oportunidad para el guardameta galo.
El resto del primer tiempo e inicios del segundo se convirtió en una puja entre dos bandos que hacían todo lo posible, pero ninguna llevaba peligro, al contrario. Fue España que en el minuto 57, en una forcejeada de del Olmo con los centrales, habilitó a Pedro Porro para que magistralmente venciera a Maignan disparando a un costado.

España pudo anotar el tercero ante el desorden y la desolación que embargó a los franceses en el resto del compromiso. La selección de Luis de La Fuente vuelve a su segunda disputa de una final en la copa del mundo luego de 16 años, cuando logró su primer titulo en Sudáfrica ante la selección de Holanda