Gráfica Deportivo >Táchira
Estudiantes de Mérida puso fin a una sequía de 7 años de no ganar el clásico andino en su casa, tras derrotar este sábado a un sonámbulo deportivo Táchira, 2 goles por 1 en el inicio del cuadrangular B del torneo apertura de la Liga Futve.
Lo que pudo ser un juego de trámite para el aurinegro, se tornó en un laberinto donde el conjunto de Alvaro Recoba lucio perdido e impreciso a la hora de buscar igualar el resultado que le fue adverso desde el minuto 9 cuando el estudiante César Magallán dejó botado al profesor Camacho y con gran atino puso el balón en el ángulo superior izquierdo del arco defendido por Araque.
El conjunto aurinegro apostó por la inmediatez, adelantando sus líneas en busca del empate lo cual lo llevó a abrir amplios espacios por donde caían, con mucho peligro la delantera blanqui-roja que perdió grandes oportunidades de ampliar el marcador, mientras que Táchira concentró todo su potencial en Sosa que, a pesar de su gran despliegue técnico, nunca encontró el camino al dorado.
Los merideños aumentaron a 2 su ventaja al minuto 37, aprovechando una imprecisión en la salida de la saga visitante. Magallán recibe habilitació, por uno de los enormes pasillos abiertos a disposición de cualquiera y queda mano a mano con Araque, pero cede a Quejada quien empuja la pelota, en solitario a la portería, sin que ningún defensor aurinegro llegara a susurrarle al oído.
Táchira descontó al minuto 43, antes de finalizar la primera parte, a través de Frata. Sosa Cobra una pelota parada sobre las 5 con 50 y el zaguero uruguayo le gana el pulso en la altura al ecuatoriano Caicedo para mandarla a la red, en lo que se vislumbraba, serviría para que la visita tuviera un panorama diferente. Al cierre de la primera parte el árbitro Herrera anula un gol al atigrado por una presunta falta al arquero de Estudiantes.
El profesor Recoba no introdujo cambios para el inicio de la segunda parte y Táchira siguió adoleciendo de la sustancia que le permitiera engranar una propuesta ganadora. Cuando definitivamente llegaron, Estos solo sirvieron para ver nuevamente a un Zúñiga errático, a un Cariaco fuera de forma y a un chino montado en una balsa de piedra.
Perder en series cortas, máxime cuando se hace frente a equipos que sobre los planes lucen plantillas de bajo octanaje, es perder doble. Táchira se ve obligado a ganar en casa y en la carretera en los próximos dos compromisos.