TEXTO EXTERNO.

La acidosis metabólica es una de las muchas causas de la fatiga muscular en los deportistas. Se trata de una de las causas por la que las fuerzas de los deportistas fallan lo cual se traduce en una sensación de pesadez en los músculos y un aumento del ritmo cardíaco y respiratorio que puede terminar desencadenando una importante falta de coordinación e incluso episodios de ansiedad.

No se puede establecer el momento exacto de la aparición de la fatiga muscular ya que tiene que ver con una combinación de aspectos entre los que se encuentra el estado físico, la edad, la alimentación y, por supuesto, la genética. Por eso en cada persona el «límite motor» es diferente e incluso en una misma persona se puede alcanzar con diferentes niveles.

La acidosis metabólica contribuye de manera contundente en la aparición de la fatiga muscular en los casos en que las cosas se hagan de manera equivocada cuando se asume un programa de entrenamientos.

La fatiga se produce por unos reducidos niveles de calcio, necesarios para una adecuada contracción y relajación muscular, por acumulación de ácido láctico o por deficiencia de glucógeno, pero también por una hidratación inadecuada. En general, el músculo activo necesita nutrirse de oxígeno y de glucógeno. Con el aumento de la intensidad se incrementa esa necesitad y el tejido necesita más energía lo que lleva a un aumento de la producción de ácido láctico lo que provoca la aparición de la acidosis metabólica. Si el esfuerzo continúa creciendo la fuente de energía para el músculo deja de ser el glucógeno y pasa a ser la proteína mientras que el suministro de oxígeno empieza a ser insuficiente. Todo esto hace que empeore la acidosis y llegan las dificultades para contraer y relajar las fibras adecuadamente.

Un masaje terapéutico, medias de compresión o baños de agua fría y caliente son algunos de los remedios que pueden mejorar la fatiga muscular.

OTROS CONSEJOS PRACTICOS

  • Planifica los entrenamientos adecuadamente.
  • Mantén una dieta saludable.
  • Presta atención a la hidratación.
  • Respeta las horas de sueño y los días de descanso.
  • Busca asesoramiento profesional.
  • Adapta la intensidad progresivamente.
  • Dale al calentamiento y a los estiramientos la importancia que tienen.