La novena etapa de la vuelta al Táchira en bicicleta prevista sobre un circuito de 12 circunvalaciones y 134 kilómetros en la ciudad de Rubio, fue anulada luego de la protesta de los competidores por el mal estado de las vías.

El comisario director, José Manuel Zabala, junto al comité organizador tomaron la decisión ante la firme protesta de los ciclistas que consideraron que las condiciones de la vialidad representaban un grave peligro para su integridad física.

La carrera partió de acuerdo al rutómetro oficial, pero al concluir la primera vuelta los corredores pararon frente al sitio de salida para protestar por las pésimas condiciones de la vialidad. El parón de media hora se zanjó parcialmente con un acuerdo entre ciclistas y comité técnico de cambiar parte del recorrido y rodar, en lote, a ritmo convencional con libertad plena en la última vuelta.

Fue precisamente, en el inicio de la última circunvalación que el pelotón decidió bajarse de las bicicletas y poner fin a una situación donde se produjeron incidentes mecánicos y la caída del pedalista merideño José Portillo del equipo colombiano Gesprom Evolucion.

En la historia reciente de la vuelta al Táchira se recuerda un incidente similar en la edición de 2011 que salió  de San Fernando de Apure donde, debido a divergencias con las autoridades regionales en cuanto a seguridad y vialidad, hubo de suspenderse el circuito de inicio.

La clasificación general queda, tal cual, finalizó la octava etapa, sin premios ni podios, declaró el comisario Zabala, junto al presidente del comité organizador José Freites.

A ultima hora se conoció que el pedalista Portillo recibió atención médica en la policlínica Táchira en San Cristóbal, sin que se reportara ninguna fractura.