La iniciativa de dar piso jurídico, a través de una ordenanza, a la creación del museo del beisbol del municipio Junín y designar el día 9 de junio de cada año como el día del pelotero rubiense, son dos compromisos que tienen en carpeta un grupo de dirigentes y deportistas de Rubio compuesto por el licenciado Sergio Bonilla, Raúl Velandria, Edgar “Cascarita” Moreno, Rodolfo Barón y Rodolfo Rey.
“Esta idea surgió en los actos conmemorativos de los 100 años de nacimiento de Tulio Hernández, La Estrella de Cuquí”, afirma el profesor Raúl Velandría, destacado dirigente deportivo del municipio Junín, quien nos detalla que el proceso que lidera Sergio Bonilla se encuentra en una fase adelantada, esperando que, en muy poco tiempo puedan presentar el líbelo a la cámara municipal de Junín.
“Son dos peticiones que van a contribuir a engrandecer el acervo deportivo de Rubio y el municipio Junín”, destaca el iutense Raúl Velandría e inmediatamente adelanta que lo del museo es el sitio físico donde pudiera establecerse. Por los momentos se han sugerido dos sedes. En un apartado del estadio Leonardo Alarcón, pero también, en alguna casona de Cuquí. Lo cual reforzaría el atractivo turístico de este pintoresco pueblito.
En cuanto a designar el 9 de junio, fecha de nacimiento del portentoso beisbolista Tulio Hernández, como el día del pelotero rubiense, esa una costumbre que venimos celebrando y que solo requiere de oficio.
La comisión viene pidiendo pista, pero desde ya, instan a las personas que puedan tener objetos de renombre como camisas, fotografías, bates, guantes, pelotas, trofeos e historias que puedan ser exaltadas en ese rincón del recuerdo.
Velandria destaca como elemento dinamizador que durante la celebración de los 100 años del nacimiento de Félix María Hernández, mejor conocido como Tulio Hernández, muchas personas se acercaron para dar sus opiniones en torno a como evitar que el olvido pueda negar a las nuevas generaciones de junienses y a los tachirenses, en general, conocer la historia reciente.
VICTOR MALDONADO TIENE SU LIBRO
Dentro de la conversación también surgió el detalle de la publicación de un libro dedicado a otro hijo de esta tierra, curiosamente también nacido en la aldea Cuquí, Víctor Maldonado, donde se desglosa la trayectoria de este trotamundos.
El libro consta de 233 páginas y una paciencia hemerográfica desarrollada desde lo más profundo de la contribución personal y la convicción de que “los pueblos son dueños de sus destinos, en la medida que estén dispuestos a defender aquello que generaciones anteriores han conquistado”.