
Venezuela reescribió la historia de 1941 al titularse campeona del clásico mundial de beisbol venciendo a la poderosa maquinaria de Estados Unidos 3 carreras por 2, una épica que sobrepasa el título ganado a Cuba el siglo pasado y marca un antes y un después en el trascender de la pelota criolla, el deporte nacional, en la preferencia de los venezolanos.,
Lo que se vio este martes en el LoanDepot Park de Miami, fue un duelo de alta factura , digno de una gran final donde la diferencia la marcó el férreo dominio ejercido por el pitcheo venezolano que pudo amarrar los bates del team norteamericano que venía en plan de tomar venganza del titulo perdido en el clásico pasado.
Los managers recurrieron a sus mejores brazos, sobresaliendo, en esta oportunidad el excelente trabajo del lanzador venezolano Eduardo Rodríguez que redujo a nada durante 4 innings y un tercio, el peligro de la artillería del país que inventó el beisbol.
Venezuela picó adelante en el tercer inning con un elevado de sacrificio de Maikel Pérez que permitió a Salvador Pérez llegar al home, en jugada de pisa y corre. La segunda del tricolor fue el estacazo de Wilyer Abreu que la sacó del parque en el quinto episodio ante un lanzamiento en recta del abridor gringo Nolan McLean.
La fórmula fabricada por el manager venezolano Omar López de escalar a su bullpen, episodio tras episodio, volvió a reducir a solo ganas la fuerte ofensiva norteamericana que se vio maniatada y desmotivada frente a los lanzamientos de los caribeños. Eduard Bazardo y José Butó se combinaron para mantener el marcador en 0, en el sexto y séptimo inning.
En el octavo tramo asumió el montículo Ängel Zerpa quien, luego de sacar 2 outs concede base por bola, lo que obliga al manager López a romper su libreto llamando a Andrés Machado para que se encargue de sacar 4 outs.
Machado repite la fórmula de Zerpa, liquidando el último out del séptimo y dos outs del octavo pero concede base por bolas a Bobby Witt Junior, lo que es aprovechado por Brice Harper para empatar el juego y aumentar el dramatismo entre los fanáticos de uno y otro bando.
Venezuela abre el noveno episodio con la grata sorpresa del boleto concedido a Luis Arráez, quien sale del juego para que venga a correr Javier Sanoja, unas de las piernas más rápidas de la selección criolla. Sanoja se roba la segunda base y con un tubey de Eugenio Suárez llega al plato para que el team nacional vuelva a tomar la ventaja.
En el cierre del noveno David Palencia toma la pelota y como fue su costumbre durante el clásico, no concede ningún tipo de ventajas a la toletería gringa que acabó resignándose ante la superioridad de la Vinotinto.
ROSTROS QUE HICIERON POSIBLE LA HAZAÑA


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