SAN CRISTÓBAL.- La pésima imagen que quedó en su presentación ante el Flamengo, el empate con sabor amargo con el Portuguesa 1-1, y un ambiente enrarecido en Pueblo Nuevo, más las bajas que tendrá el equipo por lesiones o bajo rendimiento, forman un cúmulo de situaciones que debe descargar de sus espaldas el Deportivo Táchira antes de salir al campo de juego para enfrentar el segundo duelo de la Copa Libertadores ante la Liga Deportiva Universitaria de Quito, por el grupo 3.
El equipo aurinegro que se fue a territorio ecuatoriano, una vez finalizado el juego contra los llaneros de Acarigua, llega a este duelo sin el rótulo de favorito. El peso del partido seguro lo tendrá la LDUQ, uno de los elencos más tradicionales del país meridional, que en su primer juego del grupo sacó un empate en casa del Central Córdoba. Por la jerarquía del rival le corresponde al conjunto de Pérez Greco tomar todas las previsiones del caso, porque además tiene que lidiar contra la altura de la capital ecuatoriana.
Sin duda, que se debe cambiar el chip en el concierto internacional. Deportivo Táchira viajó con un grupo limitado en la parte ofensiva. La baja de José Balza, obliga al técnico aurinegro a buscar otra fórmula en el frente del ataque. También el mediocampo presenta fisuras, porque Fioravanti no llega en su mejor momento y hay dudas del rendimiento de otros jugadores como Maurice Cova y Requena. Ante las limitaciones, el once titular apostaría por un elenco más conservador, para esperar al rival con una línea defensiva hasta de 5 jugadores y mucha marca en el medio.
Todo apunta que el elenco venezolano saldrá al «Rogelio Paz Delgado» con el arquero Jesús Camargo, con una defensa apuntalada por el argentino Maidana, Pablo Camacho y Pipo Vivas, apoyados en los costados por Roberto Rosales y Tamiche, mientras en el medio como dos cuñas apretando con Maurice Cova y Requena, más adelante Sosa y Saggiomo, y en el ataque como lobo solitario, uno de los Castillo, aunque también pudiera salir a la cancha el goleador Lucas Cano, quien aún no registra goles para la causa tachirense.
Sacar un buen resultado en la cancha ecuatoriano sería un gran logro para el campeón venezolano, en medio del clima enrarecido que vivió previo a este compromiso. El rival es fuerte, tienen elementos con recorrido, es un conjunto que ya suma un trofeo de copa Libertadores en su vitrina y representa la esencia de una liga que ha dado pasos gigantes en el concierto de Conmebol junto al Independiente de El Valle y Barcelona, que han trasladado su buen momento a la selección.

Con tantas limitaciones, el bajo rendimiento de algunas piezas y un planteamiento táctico que aún no cuaja una presentación aceptable, las posibilidades de Táchira parecen reducirse a apostar otra vez a una tercera posición en el grupo para ir directo a la Copa Sudamericana aunque para esto tiene que empezar a sumar puntos fuera y pelearse el cupo con el argentino Central Córdoba, un debutante en Copa que nada más por su procedencia no deja de ser peligroso.
En las filas del equipo ecuatoriano, suenan los nombres de los defensores Ricardo Addé, Geanfranco Ayala, Leonel Quiñonez, los volantes Carlos Grueso, el boliviano Villamil, y Alvarado, y un ataque donde destacan Alzugaray junto a Arce, entre los más destacados, para ser parte del once titular del equipo meridional.
Este miércoles 9 de abril, a las 10 pm de la noche venezolana – una hora menos en Quito – se jugará el cotejo LDUQ-Táchira.