Táchira consiguió su gol más madrugador de la temporada, pero luego se complicó en ese laberinto donde se pierde cuando le presionan. Se jugaba parte del minuto dos cuando en un afortunado rebote para el aurinegro, el zaguero porteño Bortagaray estrelló el balón en la pierna de Valentín Adamo quien lo presionaba a metro y medio de la portería de Romero que nada pudo hacer para que la casa cobrara.
Puerto Cabello encendió su fortín, buscando poner las cosas a par y en el minuto 8 le dio su lección de escuela a Juan David Sánchez, el mozalbete de aquí que trato de obstaculizar la recepción de Osorio dentro del área, pero este “más viejo que diablo”, giró su cuerpo para que la esférica quedara entre Araque y él, poniendo fin a la seguidilla de ceros del cancerbero tachirense.
El partido se fue al descanso con el uno por lado y la sensación de insatisfacción del equipo de Eduardo Saragó que merecía estar arriba en el resultado. No pasó mucho tiempo para que se cumpliera tal pronóstico. El mismo Bortagaray que había estrellado el balón en la pierda de Adamo para el 1 x 0 en contra, apareció fantasmalmente de forma solitaria por los aires de Pueblo Nuevo para cabecear el tiro de esquina del minuto 49 y saldar su metida de pierna.
Puerto Cabello ganaba 2 goles por 1. Volvía a aparecer la calculadora con el triunfo del Caracas sobre Monagas.. Evidente, los capitalinos acechaban al aurinegro por solo 3 puntos en ese momento y la preocupación empezaba a verse reflejada en el desorden exhibido por Táchira en el terreno de juego.
Los cambios introducidos por el asistente de Recoba que estaba pagando la fecha de suspensión por acumulación de tarjetas amarillas empezaron a notarse. Táchira pasó dejó de ser el aguantador para convertirse en el catalizador, la enzima que mueve los procesos. Con Sosa y Caraballo como puntales se empezaron a gestar las opciones que derivaron en el empate. Caraballo deja derrapados a sus dos referentes y desahoga para Pollero que se cruza en diagonal y habilita a Sosa que, en el quiebre de cintura recorta a la derecha y luego empalma un zurdazo para vencer alto a Romero.
El 3 x 2 fue obra de Carlos Calzadilla con una galopada por la banda derecha. Se jugaba el minuto 64 cuando aparece el caballo conectando con Pollero para acabar de hundir la nave porteña que con este resultado se dedicará a jugar partidos de trámite. Fue la celebración más resonada en la noche de Pueblo Nuevo.
Con este resultado el conjunto andino sigue comandando el grupo B y recuperó su ventaja de 6 puntos que había perdido en el entretiempo sobre el Caracas. Los rojos del Ávila tendrán que jugar perfecto y ligando a dos derrotas consecutivas del aurinegro, cosa que depende de los de Recoba.
UN TRIUNFO CON COMPROMISO
Táchira ganó bien y mejoró la posesión de la pelota, pero sigue adoleciendo de un plan de reserva que le permita enfriar el partido cuando las circunstancias lo requieran. El video del quiebre de Osorio para el empate de la Academia debe ser objeto de repaso por los jóvenes que vienen pidiendo pista en la zaga tachirense. Se vienen partidos de todo o nada y las atenciones tienen que estar en orden.