SAN CRISTÓBAL.- Cuando ese disparo fuerte y sesgado tocó el fondo de la red peruana, los gritos ahogados de gol se desataron por doquier. Muchos lloraron, otros gritaron desaforados y de allí en adelante fue todo cruzar los dedos y elevar plegarias para mantener un resultado que si bien fue corto, era la llave maestra para estar en zona de repechaje, con la ayudita divina que acompañó a la Vinotinto en la fecha 14 de las eliminatorias.
Fueron más de 50 minutos «pariendo» con una Vinotinto que defendía con cuchillo entre los dientes ese gol de Salomon Rondón anotado al minuto 39 de juego de tiro penalty. Los incas también tenían sus aspiraciones y vendieron cara la derrota arrinconando por varios pasajes a los criollos cerca del área de Romo que volvió por sus fueron salvando la cabaña en varias ocasiones.
Detallar una a una las acciones de riesgo que se dieron y las oportunidades de gol que ambos tuvieron sería una larga letania, pero si es importante destacar que el árbitro anuló un gol de los peruanos casi finalizando el primer tiempo. Una mano del atacante inca eliminó la buena acción del visitante para desarbolar la defensa criolla. Al referí chileno lo llamaron al VAR y Venezuela se fue con la ventaja de 1-0 a los camerinos.
El atrevimiento de jugar con doble 9 le salió al Bocha Batista además de poner en cancha muchos de los jugadores que se «guardó» ante Ecuador y eso permitió tener piernas frescas para aguantar el partido ante el vendabal peruano que comenzó a desatarse en el segundo tiempo en procura del empate.
De a poco Romo se fue agigantando en el arco, Aramburu iba a todas por un costado donde siempre atacaron y resolvía con firmeza; los centrales muy atentos ante las llegadas de Paolo Guerrero y Andrés Carrillo por el centro del área. Un «Brujo» Martínez y Yangel Herrera que no tuvieron muchas salidas, tapando las intentonas del rival en el área de contención, y hasta Savarino y Soteldo colaborando en marca y salida. Fue un equipo más colectivo, cohesionado y concentrado en correrlas y marcarlas todas.
El duelo en Maturín fue de alto octanaje ambos elencos dejaron todo en la cancha. Algunos salieron por cuestiones tácticas como Josep Martínez o Yeferson Savarino por agotamiento como ocurrió con el «Brujo Martínez y Salomón Rondón. La presencia del joven Telasco Segovia desde el 2do tiempo le dio mayor vigor ofensivo al equipo. Los peruanos movieron sus fichas y metieron «toda la carne en el asador» incluso cuando entró Lapadula y empezaron a levantar centros al área, pero Batista respondió con un quinto zaguero, poniendo Joshua Mejías para ayudar a Nahuel Ferraresi y Wilker Ángel.
Se ganaron los 3 puntos y eso importa. En las eliminatorias cada punto cuenta y al final nadie le importa como fue. A la selección se le pidió un revulsivo y se dio en Maturín, se le pidió ganar como fuera a Perú un partido clave en su camino de volver al repechaje y se consiguió. El panorama aunque aún nublado deja una leve brisa de tranquilidad para lo que viene en julio cuando se reciba en casa a Bolivia y se pueda ajustar cuentas con «la verde» y elevar más la opción de al menos asegurar el séptimo puesto.

En El Alto, Uruguay echó una «manita» y con el empate 0-0 dejó a Bolivia estancada en la octava casilla, un punto por debajo de la Vinotinto y es el rival a vencer en la próxima jornada; en Santiago, Ecuador también arrebató un punto a Chile y prácticamente lo deja fuera de la carrera por el repechaje como igual acontece con los peruanos, ambos en 10 puntos, a 5 puntos por debajo de la selección venezolana.
