Lo poco que sabíamos de Cabo Verde fue en aquel 2020, cuando un avión privado que transportaba al empresario colombiano Alex Saab fue retenido, al tratar de reponer combustible y ahora, en este Mundial de Fútbol que su selección le mete un tremendo susto a la gran favorita España en su debut.

Los caboverdianos ya ganaron su pasaje a la historia de este torneo. Cualquier cosa que hagan, si clasifican a la siguiente fase, si son eliminados o, si vuelven a sorprender a otro confiado equipo, será cosa pequeña comparado con lo logrado este lunes, cuando la tropa de alto vuelo De La Fuente sintió en carne propia el estruendo de un globo que se reventaba.

Lejos de encender las alarmas por la falta de gol y las sensaciones que dejó el encuentro, el seleccionador reivindicó la fortaleza de su equipo y recordó que «no hemos venido aquí de gratis. Somos campeones de Europa y llevamos más de tres años sin perder».

España dominó de principio a fin, acumuló un 74% de posesión, disparó hasta 27 veces y apenas concedió seis remates a su rival. «Cuando no quiere entrar, no quiere entrar», lamentó el técnico, convencido de que el principal problema fue de acierto. «Nuestra idea de juego en lo que nos ha traído hasta aquí y hay que seguir apostando por ella», afirmó rotundo.

El seleccionador reconoció que el resultado provoca decepción, pero aseguró que dentro del grupo no existe preocupación alguna. «Evidentemente hay bajón por no ganar, pero en el vestuario para nada. Sabíamos de la dificultad de este encuentro ante un rival replegado en bloque bajo. Hemos generado suficientes ocasiones, pero nos ha faltado frescura, finura y acierto en los últimos pases. Nada que nos genere ninguna duda. A mi desde luego este empate no me genera ninguna. Seguimos nuestro camino, el que nos ha traído hasta aquí», zanjó rotundo.

«Este equipo seguirá creciendo. Lo que necesitamos es recuperar ese tono y ese toque decisivo que seguro iremos adquiriendo», mantuvo. El técnico admitió que Cabo Verde sorprendió por el nivel de repliegue mostrado durante todo el partido. «Esperábamos que defendieran, pero no tan abajo. Fue un equipo muy bien organizado, con diez jugadores por detrás del balón. Eso hace muy difícil encontrar espacios», admitió.