EL ESCALADOR
/Gonzalo Rey Muñoz.
ESPECIAL.- A la nueva presidenta de la Federación Venezolana de Ciclismo hay que alertarla de quiénes desean seguir gozando de los privilegios del tesoro público, incluso de quiénes se consideran más valiosos que los ciclistas de pista y ruta.
Una vez se oficializó la designación de Anaís Muñoz al frente de la FVC, casi en paralelo comenzó a difundirse un flayer con el recorrido de la Vuelta a Venezuela 2025, que iba a iniciarse el 1 de junio próximo con un circuito en San Cristóbal.
Pocas horas después vino el «frenazo». La carrera se aplaza hasta nuevo aviso. No hay un sólo justificativo o argumento que explique el por qué de esa decisión.
Se mantendrá el recorrido inicial o volveremos a la danza de los anuncios de nuevos trazados como en años anteriores?
A quién beneficia y a quién perjudica esa modificación de fecha y posiblemente del diseño de etapas?
No son las únicas preguntas que surgen en este momento. Y sostengo que a la nueva presidenta de la FVC hay que alertarla porque con este tipo de cambios de fecha se pierde seriedad y en la burocracia federativa se podría estar orquestando una zancadilla o una maniobra contra los planes de Anaís Muñoz, que están dirigidos a rescatar el ciclismo venezolano y devolver la credibilidad a quienes practican este deporte en cualquier municipio de Venezuela.
En los alrededores de la FVC hay un pequeño grupo de aduladores que con su cara de farsantes siempre se han beneficiado de las partidas aprobadas para los atletas y que a mitad de camino toman destino incierto.
Claro que hay personas interesadas por diversas causas de hacer fracasar la gestión de Anaís Muñoz. Se quiere evitar una revisión a fondo de los informes financieros de los últimos años y del inventario de los bienes federativos que en este momento debería estar en marcha.
Con el aplazamiento de la Vuelta a Venezuela se apaga el primer deseo de la nueva presidenta de hacer una carrera de buen espectáculo para la afición Ciclistica.
Así que Anaís Muñoz debe abrir los ojos las 24 horas del día. Debe, asimismo, tomar decisiones de separar a quienes la pueden perjudicar en su gestión y llamar gente de absoluta confianza que trabaje sin ningún plan oculto y en defensa de quienes en sus gestiones decepcionaron a los competidores de todas las categorías y llegaron a convertirse en autoridades intocables donde el único perdedor era el atleta, mancillado, humillado, desprotegido y vapuleado por quienes ahora tienen un salvavidas entre los «colados» en las huestes federativas.

Sólo resta esperar el anuncio de Anaís Muñoz hacia dónde enfocará su brújula de trabajo. De quiénes va a llamar a su grupo de trabajo y a quiénes, con justas evaluaciones, separará de la FVC para evitar las zancadillas que son propias en el deporte venezolano y dónde el Ciclistico tiene un dossier que ha dado sólida consistencia a dirigentes que se burlan del atleta e incluso llegaron a amenazarlos con sanciones de varios años, amparados en presuntos informes de pruebas médicas con valores positivos.
Lo que queremos es un nuevo ciclismo, un ciclismo más sano, más competitivo y más honesto. Y ello solo se logrará dándole todo el apoyo a la nueva presidenta de la FVC, que tiene el compromiso de ejecutar acciones inmediatas y con ello ganarse la confianza de la Venezuela que se monta en bicicleta con la esperanza que habrá un viraje en favor de los deportistas, los aficionados, los clubes, la dirigencia honesta, los cuerpos técnicos y los patrocinadores que esperar que su dinero llegue a quienes sudan la camiseta con gran esfuerzo.
Este es un tema de reflexión. Un tema de análisis profundo y con la participación de todos los que estamos cansados de las improvisaciones de muchos años por una dirigencia arbitraria que poco a poco se le va cayendo la máscara._