
En esos caprichos que tiene el deporte, cuando el azar sopla del lado a que entre la pelota, la selección de Inglaterra se impuso a Francia por abultado marcador de 6 goles a 4 y que sirvió para preanunciar a Killian Mbppé como máximo goleador de la copa, al anotar un doblete que lo deja a las puertas del botín con 10 goles, 2 más que Leo Messi, un registro que estará en juego mañana, en la final entre España y Argentina.
El partido jugado en Miami estuvo plagado de sorpresas, entre ellas, las alineaciones que presentaron ambos seleccionadores. Thomas Tuchel dejó en el banquillo a Jude Bellingham y a Harry kane, sus máximos referentes, mientras que Didier Deschamps se decantó por un plantel donde se podía ver que el principal objetivo era nutrir de balones a Mbppe para superar su record personal.
Mas allá de razones tácticas privó lo recreativo, la libertad de sentir que jugaban un partido carente de la presión de las tribunas. Inglaterra aprovecho el desparpajo mostrado por Francia en el inició de la confrontación y a los 3 minutos Declan de Rice ya ponía a ganar a los Leones Azules con un tiro de fuera del área. Konsa conectó una pelota en la máxima altura para celebrar tímidamente el 2 cero ingles. Luego aparecería el gran ausente frente a Argentina Bucayo Zaka con su doblete y aturdir al mundo futbolístico, Francia perdía 4 por 0, en el primer tiempo.
Deschamps, quien dejará el banquillo galo después de 17 años, hizo algunas modificaciones para la segunda parte y rápidamente llegó el descuento bleu en las piernas de Killian Mbppe. El tiempo de la Bastilla había llegado, tiñendo el panorama mayamero de azul. Ahora era Thomas Tuchel el que no encontraba como parar a la maquinaria francesa que antes del minuto 70 se acercaba 4 x 3 después que Barcolá y Mbppe volvieron a atizar su furia contra la red. Olisé se perdía el empate y Tuchel reacciona mandando a la cancha a Bellingham. Un penalty a favor de Inglaterra separa el score a 5, pero Dembelé anota para que el bleu se pusiera a tiro 5 x 4. Hey Jude. Bellingham arranca como una locomotora y luego de dejar desparramada a la defensa azul, coloca la guinda al pastel entre las piernas de Upamecano para sentenciar el partido a favor del Rey.