San Cristóbal. (Gonzalo Rey Muñoz / El Escalador). La décimo cuarta etapa del Giro de Italia dió otro toque mágico de la suerte de los campeones al mexicano Isaac Del Toro, quien logró una diferencia de 48 Segundos sobre el español Juan Ayuso, el esloveno Primoz Roglic y el colombiano Egan Bernal, sus rivales más fuertes para la montaña, mientras el venezolano Orluis Aular registró un espectacular cuarto lugar en esta jornada con lluvia y una caída colectiva en una carretera estrecha tras una curva que alteró en parte la clasificación general individual.
Del Toro, en compañía del británico Simon Yates, el ecuatoriano Richard Carapaz y el venezolano Orluis Aular, entre otros, sorteó con éxito la montonera y al final afianzó su dominio porque con ese botín de 48 segundos soldó a su cuerpo la camiseta color obispo en la jornada antesala para encarar las más duras etapas de alta montaña en Los Alpes.
Mientras Del Toro recibía el toque mágico de la buena suerte que siempre acompaña a los campeones, otros sufrían las secuelas de la caída masiva como el italiano Ciccone, el más perjudicado al perder varios minutos y con golpes que lo podrían excluir del evento.
Ayuso, Roglic y Bernal, tres de los escaladores que tienen gran favoritismo para ocupar los puestos de podio, también vivieron momentos de tormenta.
Quedaron atrapados en esa montonera que los llevó a perder casi un minuto en una jornada de transición con final en territorio esloveno y en la espera de incendiar el Giro con la llegada este domingo del mítico Monte Grapa, en ese transitar por Los Alpes.
En Los Alpes se sabrá quiénes son los hombres victoriosos en medio del sufrimiento y los qué dirán adiós a sus sueños porque en esta hora de la verdad la gloria es para aquellos que con inteligencia y resistencia física sepan utilizar correctamente sus energías y pulmones a la par del apoyo médico _ tecnológico y del correcto plan técnico _ estratégico.
El danés Kasper Asgreen, sumó la segunda victoria en este Giro del club EF Education, tras armar una fuga desde los kilómetros iniciales con varios corredores a los que descolgó cuando interpretó que llegó el momento de apretar tuercas y luchar con toda vitalidad por la victoria. Al final Asgreen cumplió su objetivo y a dieciséis segundos llegó un grupo donde Kaden Groves, del Alpecin, y Olav Kooij, del Visma, ocuparon la segunda y tercera posición.
Orluis Aular, el rematador del Movistar, volvió a realizar uno de sus mejores embalajes y con su cuarta plaza el venezolano distanció a la quinta y sexta a una dupla italiana, Stefano Oldani, del Cofidis, y Mico Maestri, del Polti.   Luego ingresaron Derek Gee, Tomas Pidcock y el ecuatoriano Richard Carapaz, quien mejoró su ubicación en la clasificación individual.
Tras la etapa, Isaac Del Toro se consolidó líder con tiempo de 50 horas 37 minutos y 55 segundos. El mexicano elevó las diferencias a todos sus rivales. A Simon Yates, ahora segundo, lo supera por un minuto y 20 segundos, mientras el español Juan Ayuso, que perdió su casilla con Yates, se distanció a 1.26; Carapaz ascendió al cuarto lugar a 2.07 y Primoz Roglic se mantiene quinto pero a 2.23 y Egan Bernal conservó su novena plaza a 3.45.
Pero antes, octavo, está el italiano Antonio Tiberi a 3.02 y su compatriota Damiano Caruso, séptimo, a 2.55 y sexto Derek Gee, a 2.54.
La mañana del domingo 25 de mayo la montaña será la digna jueza. La que va a sentenciar el trabajo de cada ciclista y entre ellos los ojos del mundo centrados en un chico de solo 21 años, Isaac Del Toro, que se va a Los Alpes con buenas sensaciones y unas piernas intensas de energía para enfrentar día a día a los consagrados escaladores.
El UAE, el mejor equipo del mundo, tiene lista su infraestructura al servicio Del Toro, pero en las ascensiones serán inclementes los ataques de Yates, Carapaz, Roglic, Caruso, Bernal y el décimo Thymen Aresman (marcha a 3.45), entre otros, quienes saben trabajar en la montaña, en su escenario ideal para montar el más fuerte accionar y en etapas donde responda el organismo a la perfección, puedan descontar uno, dos, tres, cuatro o más minutos en esa ley natural del ciclismo: la carretera coloca las condiciones y los hombres vigorosos saborean la victoria.
Llegó la hora de la verdad del Giro de Italia 2025. El momento cumbre donde las debilidades frente a la montaña será cruel y dónde se necesitan piernas sanas, el obstáculo que tiene el español Juan Ayuso, otro de los grandes favoritos y quien espera descifrar cómo le responden tras la herida que lo hecho sufrir en etapas sin terrenos de máximo ascenso.