San Cristóbal (Gonzalo Rey Muñoz/ El Escalador). Un final titánico presentó la décima tercera etapa entre dos celebridades que se lanzaron por la victoria y en la que el danés Mads Pedersen, con el envión del checo Mathías Vacek, superó con elegancia al belga Wount Van Aert y con su hazaña el velocista del Lidl Trek elevó a cuatro su colección de victorias en la edición 108 del Giro de Italia que presentó otra jornada de intensa alegría para el mexicano Isaac Del Toro, del UAE,  quien por tercer día consecutivo aumentó valiosos segundos a sus rivales con las bonificaciones en una estrategia bien definida para aferrarse en el primer lugar de la clasificación general individual.
Del Toro, que ganó cuatro segundos de bonificación en el kilómetro Red Bull y  cuatro con su tercera plaza en Vicenza, también agregó dos más en los tiempos individuales y con ello el mexicano distanció a 38 segundos al español Juan Ayuso (UAE), mientras el italiano Antonio Tiberi, la principal figura del Bahrain, quedó a un minuto y 18 segundos.
El corredor mexicano de sólo 21 años ha sido desde la novena etapa, con final en Siena, el de mayores dividendos y en las últimas tres jornadas desplegó su inteligencia y capacidades físicas para devorar segundos a favor y así aumentar las diferencias en esta carrera donde el británico Simón Yates, del Visma, ocupa la cuarta plaza a 1.20 y el esloveno Primoz Roglic (Red Bull Bora) la quinta casilla a 1.35.
Entretanto el ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education) se mantiene sexto, ahora a 2.07 y el colombiano Egan Bernal, del Ineos, avanzó dos casillas y aterrizó en la novena plaza a 2.50.
La etapa que unió a Rovigo y Vicenza tras 180 kilómetros, presentó un final electrizante y donde el danés Mads Pedersen se recostó por la derecha contra las vallas en los últimos 150 metros batiendo con gran fortaleza al belga Wount Van Aert y al mexicano Isaac Del Toro, quien cruzó a dos segundos y luego el lote de los favoritos que comandó el esloveno Primoz Roglic, sexto en una jornada donde volvió a ceder un puñado de segundos con el portador de la blusa color obispo.
Pedersen tiene ya cuatro triunfos parciales en este giro y elevó a 54 el número de victorias en el ciclismo profesional.
El venezolano Orluis Aular se presentó en la meta entre los diez mejores. El representante del Movistar finalizó noveno y con esa motivación irá a buscar la gloria en una jornada exclusiva para los rematadores de elevada  potencia en los tramos llanos.
La décima cuarta etapa se correrá entre Treviso y Nova Gorica con 195 kilómetros en los cuales se disputarán tres puertos de montaña de tercera categoría. Es una etapa ideal para los velocistas y en ese grupo el nombre del venezolano Orluis Aular adquiere rango estelar pues ya superó la gastritis que lo afectó en  los últimos días.
En Gorica, territorio esloveno, será ideal también para las aspiraciones de Primoz Roglic quien en su casa desea abrir la senda que desatará en la etapa del domingo, de alta montaña, en Los Alpes.
Tras el descanso del lunes, volverá el accionar en Los Alpes en sucesivas jornadas hasta el jueves cuando los velocistas volverán a ser los protagonistas en este Giro de Italia que aún tiene reservadas las etapas más duras y en escenarios con lluvia, nieve e intenso frío que se encargarán de bajar y subir, subir y bajar, a quienes no han reservado en sus pulmones y en sus piernas el combustible necesario para dinamitar las montañas que en definitiva decidirán todas las clasificaciones de la edición 108.
Hasta los momentos el Giro se corre bajo la música de las agrupaciones mexicanas y con la letra impuesta por un toro bravío que nadie logra controlar porque su fuerza ha sido descomunal, apoteósica, titánica y de dimensiones extraordinarias, dándose el lujo de sumar tiempo a todos sus rivales que en las últimas jornadas han visto a Isaac Del Toro a un rival inspirado y a quienes les tocará duplicar el esfuerzo para encerrarlo en una plaza sin el estímulo de los mariachis que en Garibaldi día a día hacen sonar sus instrumentos y potenciar la voz a medida que desde Italia, Del Toro se coma los segundos que le faltan a otros ciclistas con más linaje._