San Cristóbal (Gonzalo Rey Muñoz/ El Escalador). El mexicano Isaac Del Toro sorteó con el mejor de los éxitos la primera de las cinco etapas de alta montaña y se consolidó en el liderazgo del Giro de Italia tras la décimaquinta jornada corrida entre Fiume Véneto y Asiago, de 219 kilómetros, mientras el esloveno Primoz Roglic se desplomó y quedó relegado en el décimo lugar de la general a casi cuatro minutos.
Del Toro conservó las diferencias con el británico Simon Yates (1.20), el español Juan Ayuso (1.26) y el ecuatoriano Richard Carapaz (2.07), pero en un «capotazo» maestro su equipo el UAE logró pulverizar a uno de sus más encarnizados rivales, Roglic, quien sufrió en su terreno favorito la alta montaña y hoy cedió por segundo día consecutivo grandes diferencias que lo distancian de su objetivo de ser campeón por segunda vez de la ronda italiana.
Roglic llegó un minuto y 59 segundos del español Carlos Verona, quien en solitario ganó en Asiago. El ciclista del Lidl Trek cubrió los 219 kilómetros de la etapa más larga del Giro 2025, en 5 horas 15 minutos y 41 segundos.
Verona, que protagonizó una fuga junto a otros diez ciclistas, comenzó a devorar la montaña y luego saltó con gran fuerza para buscar desde bien lejos la victoria que finalmente firmó en solitario. Este es el primer triunfo para el madrileño de 32 años en una de las tres mejores carreras del calendario mundial. La segunda plaza correspondió a Florian Dtork, con retraso de 22 segundos y uno más tarde llegó Cristian Escaroni. También a 23 segundos Romain Bardet y Nicolas Prodhomme se encargaron de completar los cinco mejores de esta fracción montañosa.

Atrás el UAE comenzó a mover sus fichas tras el sufrimiento de Primoz Roglic en los ascensos y en ese trabajo se sumó Richard Carapaz, Simon Yates y el colombiano Egan Bernal, tripleta conocedora de la resistencia del esloveno y por ello en un accionar colectivo el pelotón líder adquirió un elevado ritmo de carrera, mientras Roglic pedía auxilio a la escasa tropa de un debilitado Red Bull Bora.
El esloveno tras su espectacular actuacion en la décima etapa, la contra reloj individual de 28,6 kilómetros del domingo anterior, pasó a ser un espectador en el pelotón y en los tramos de mediana montaña, salvo pequeñas excepciones, observó día a día como Del Toro incrementaba las diferencias y al final de cada jornada el mexicano besaba su blusa color obispo que lo identifica como el mejor del certamen.
Roglic tenía en sus planes atacar en la alta montaña y cuando llegaron los puertos, incluido el Monte Grappa, donde se impuso el italiano Fortunato, su rostro se desencantó al comprobar que no tenía fuerza en sus piernas.
Sufrió intensamente y de ahí en adelante el cronómetro fue un juez implacable, que kilómetro a kilómetro, aumentaba una condena tan fuerte que casi lo saca del Top 10, pues incluso otro de los campeones Egan Bernal avanzó a la octava plaza a 3 minutos y 38 Segundos. El colombiano será uno de los dolores de cabeza para Del Toro, quien también sabe de las aspiraciones de otro monarca Richard Carapaz, cuatro a sólo 2.07.

Por su parte, el venezolano Orluis Aular, del Movistar, quien también sufrió en su transitar por la montaña, ocupó la casilla 51, a doce minutos y 24 Segundos. El venezolano ganó doce casillas y subió a la posición 103, distanciado en la general individual a dos horas ocho minutos y nueve segundos.
Aular espera recuperar sus energías y recargar sus baterías con el descanso del lunes para hacer a paso la etapa reina del próximo martes, pues la carrera volverá el próximo jueves a tener una jornada ideal para los embaladores y donde el venezolano luchará para ser uno de los mejores en su objetivo de sumar valiosos puntos para su escuadra española.
Aular deberá trabajar en sincronización para no quedar fuera del límite establecido en la temible etapa 16, la reina, que tiene el martes tres premios de primera categoría y uno tipo «B». La jornada de 203 kilómetros saldrá de Piazzola Sul Brenta y finalizará en San Valentino._