ESPECIAL.- Nacido en el estado Táchira en 1997, Ángel Padrón desde muy joven ya daba la talla para ser un pelotero de forma profesional. En 2014 llegó la oportunidad y firmó con los Boston Red Sock, comenzando su trayectoria en el deporte.
El comienzo no fue el esperado, pues Padrón jamás llegó a consolidarse en las Grandes Ligas y fue despedido en el 2019. Luego regresó a Venezuela a empezar de cero y rápidamente formó parte de un equipo conjunto, esta vez, dentro de la LVBP.
Para la temporada 2019-20, Cardenales de Lara se convirtió en su nuevo hogar, en el que dejó buenas impresiones. Para la siguiente campaña, vistió el uniforme de los Tigres de Aragua. Allí permaneció por más tiempo y logró establecerse poco a poco.
Para la más reciente temporada de la LVBP, Padrón inició como parte de los felinos, pero luego pasó a integrar las filas de Tiburones de La Guaira, en el cual logró, finalmente, encontrar su mejor versión en el terreno de juego.
LA ÉPICA DE ÁNGEL, 72 años despues
Ángel Padrón inscribió su nombre en los anales de las Series del Caribe, tras su hazaña del miércoles 7 de febrero por la noche. Se unió al derecho estadounidense Thomas Fine, que el 21 de febrero de 1952, vistiendo el uniforme de los Leones de La Habana, no permitió libertades al poderoso Cervecería Caracas y lo blanqueó 1-0, sin que le pudieran conectar imparables.

Ocurrió en el juego 40 del todavía joven Clásico Caribeño y desde entonces transcurrieron 810 partidos y casi 72 años, para que se replicara un dominio similar. Esta vez, con Tiburones de La Guaira como protagonistas y una selección de Nicaragua, que se despidió del torneo con récord de 0-6, en plan de víctima.
Fine, apodado “Potro Salvaje” según los registros del torneo, lanzó 15 temporadas en Ligas Menores y disputó un par arriba con los Medias Rojas de Boston (1947) y los desaparecidos Carmelitas de San Luis (1950), en un contexto lejano e inimaginable para alguien del siglo XXI.
EL DATO DEL EMERGENTE. San Cristóbal es tierra de fútbol, ciclismo y carreras de largo aliento. Apenas seis nativos de esa ciudad y 13 tachirenses en general han jugado en la LVBP. Y solo son dos los sancristobalenses que han llegado a las Grandes Ligas: Dixon Machado y Rafael Marchán. Pero el estado Táchira tiene motivos de sobra para celebrar con orgullo que un hijo suyo lanzó un no-hit no-run en la Serie del Caribe.
Padrón, de 26 años de edad, jamás había transitado la ruta en sus nueve años como profesional, según Baseball-Reference. Su trabajo más extenso en un montículo de Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) se remonta al 20 de diciembre de 2022, cuando vistiendo el uniforme de los Tigres de Aragua completó 6.0 innings en blanco contra Caribes de Anzoátegui.
Pero, como tantas veces acaeció, los antecedentes y la planificación poco tienen que ver cuando un pelotero está en su noche.
“Me enteré en la mañana que iba a abrir el partido, la idea era ayudar un poco al bullpen”, reiteró una y otra vez Padrón, al responder varias veces a la misma interrogante. “Me cambié el chip (de relevista a iniciador)”.
Con información de LVBP