Miami.- Ángel Padrón lanzó un encuentro sin hits, ni carreras. Los escualos se llevaron el triunfo 9-0 para terminar como líderes de la ronda regular (5-1). El mánager Oswaldo Guillén le entregó la pelota a Padrón, aunque Luis Martínez era el otro en la lista de opciones, y no se equivocó.
La estrategia del juego era que estuviera en el montículo por tres o cuatro entradas, pero el destino le tenía preparado un panorama totalmente diferente y logró el triunfo sobre la representación de Nicaragua.
Padrón regaló boleto a Raudy Read, que le arrebató el juego perfecto en el inicio del octavo capítulo, para dejar en 21 los retirados de manera consecutiva. Situación que no lo sacó de concentración, se mantuvo enfocado y pudo culminar la hazaña que comenzó a susurrarle al oído después de la tercera entrada.
Padrón, sólo necesitó 88 lanzamientos para completar una rareza que no se ejecutaba desde el año 1952, cuando Thomas Fine la consiguió con el uniforme de Leones de La Habana ante Cervecería Caracas.

En este tipo de encuentros se producen jugadas a la defensiva, que contribuyen a darle el molde adecuado a la gloria que se está fraguando. El miércoles no fue la excepción. Ramón Flores, en su día de descanso, debió batear como emergente y tomar su guante para cubrir el jardín central, tras la lesión por un pelotazo a Franklin Barreto en el primer inning, y fue protagonista en dos jugadas clave para mantener viva la esperanza de la perfección.
En el cuarto inning tomó en gran forma un elevado de Benjamín Alegría y repitió en el cierre del séptimo, haciendo una jugada similar cuando bateaba Francisco Peguero.
La ofensiva de los Tiburones, que este jueves se medirán a Curazao (4to clasificado), pisó el plato nueve veces y conectó un total de 18 imparables. El otro encuentro será entre los Federales de Chiriquí (Panamá) y los Tigres de Licey (República Dominicana), juego que se disputará a las 4:00pm.
Con información de Prensa LVBP