
Los Medias Blancas de Chicago inmortalizaron este sábado, al venezolano Oswaldo “Ozzie” Guillén tras retirar su número 13, el mismo que vistió durante 13 temporadas como campocorto, convirtiéndolo en el decimotercer jugador de la organización con ese honor y el primer mánager en la historia de la franquicia en recibirlo.
El venezolano se une así a Luis Aparicio y David Concepción como los únicos venezolanos con su número retirado en una organización de Grandes Ligas.
En la ceremonia previa al encuentro ante los Guardianes de Cleveland en el Rate Field, estuvieron presentes su esposa Ibis y sus hijos, así como varios integrantes del equipo que él dirigió en 2005 para guiarlos a su primer título de Serie Mundial en 88 años.
El número 13 de Ozzie Guillén entra a la eternidad
Guillén compartirá el escenario con Harold Baines, Mark Buehrle, Paul Konerko y AJ Pierzynski, mientras que decenas de excompañeros como Bo Jackson, José Contreras, Scott Podsednik y Joe Crede estuvieron entre el público.
Otros invitados, como Jermaine Dye y el propio Ken Williams —el gerente general que se atrevió a contratarlo como dirigente tras la temporada 2003— no pudieron estar presentes por compromisos previos.
Carrera de Guillén como jugador y mánager
La carrera de Guillén como jugador incluyó tres Juegos de Estrellas, un Guante de Oro en 1990 y el premio a Novato del Año en 1985, además de conectar 1,608 hits y protagonizar 163 bases robadas en su etapa con Chicago.
Pero fue como dirigente donde selló su legado: entre 2004 y 2011 acumuló 678 victorias y en 2005 llevó a los Medias Blancas a su primer título de Serie Mundial en 88 años, convirtiéndose en el primer mánager latinoamericano en lograrlo.
«Simplemente no hay duda de ello», resumió Harrelson sobre la justicia del homenaje, mientras Geoff Blum, quien jugó bajo las órdenes de Guillén en 2005, reconoció que su primer pensamiento al enterarse fue: «Ya era hora».
Con el retiro del 13, Chicago no solo honra a un campocorto talentoso, sino a la figura que le devolvió al equipo la gloria que perseguía desde hace casi nueve décadas.
Levantar el trofeo: el momento cúspide de cuatro décadas
Cabe destacar que, previo al acto central, el venezolano eligió cuál ha sido su momento favorito a lo largo de estas cuatro décadas dentro de la organización.
«Guau, obviamente levantar la copa [de 2005] de la Serie Mundial, el trofeo. Esa es la principal razón por la que estoy aquí ahora mismo; es uno de los momentos más importantes», resaltó Guillén. «Pero cuando lo estaba haciendo, ni siquiera me daba cuenta de lo relevante que era. Me pagaban para ganar. Me siento más satisfecho de haber sido la persona que tuvo la oportunidad de hacerlo, de eso no hay duda».
«Ozzie» agradeció a todos los estamentos de la divisa, comenzando por el propietario de los Medias Blancas, Jerry Reinsdorf, siguiendo por su esposa Ibis y dedicando un espacio de honor a la afición del equipo. Al concluir sus palabras, recibió una fotografía enmarcada que sintetizaba su trayectoria en el club junto a otros obsequios.
Posteriormente, vio con emoción cómo su número 13 fue develado en el tercer nivel del parque, compartiendo espacio junto al 11 de su compatriota e inmortal Luis Aparicio y el 14 de Paul Konerko.
Un motivo de orgullo para la familia y para Venezuela
«Amamos Chicago. Creo que hemos hecho mucho por la ciudad y la gente lo respeta. Ahora, al ver su número allí arriba, nos sentimos profundamente orgullosos», reconoció su esposa Ibis durante la rueda de prensa.
«En Venezuela todos pueden estar felices. Nuestro país ha atravesado momentos muy difíciles y esto reconforta a todos. Para él representa ser el primer manager en la historia del club con el número retirado, así que para nuestra familia es algo gigante con lo que crecerán nuestros hijos y nietos. Es algo sumamente especial».